Más vale im…prescindir que curar

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Foto Europa Press

Sube Pedro Sanchez al atril, muestra su clásica sonrisa vitaldent, su seguridad habitual y antes de que finalice el primer minuto ya ha ido directo a la yugular de su eterno rival, que al parecer no es el PP sino Mariano Rajoy, al que ha dedicado un amplio abanico de reproches y críticas, dejando así claro una vez más su mensaje: “No vamos a apoyar la investidura del Sr. Rajoy.”

Empezaba de esta manera a explicar sus noes, amparándose en las consecuencias de los recortes en la legislatura pasada, en los problemas de corrupción internos del PP y en la propia Constitución afirmando que el Pdte. en funciones no había pedido su apoyo y confianza en ningún momento, incumpliendo así lo que pide el artículo 99 de la Carta Magna ¿Ha olvidado entonces cuando le proponían una gran coalición para gobernar junto con PP y C´s? ¿Por qué le pide que reclame su apoyo y su confianza si después le dice “entiéndase usted con sus aliados”? Sí se ha pedido la confianza, distinta cuestión es que Mariano Rajoy no la ha conseguido, y con razón.

Criticaba, además, Pedro Sanchez que Rajoy se estuviese presentando a una investidura sin apoyos suficientes, citando la película Crónicas de una muerte anunciada. ¿Se trata entonces de la versión 2.0 de la misma o es solo un dejavú de lo que el intentó hacer el 1 de Marzo de este mismo año? ¿Se retracta pues de todas las veces que le ha echado en cara que no se presentase tras las primeras elecciones o que no se estuviese moviendo?

Son estas algunas de las incongruencias que ensombrecen el discurso de Pedro Sanchez, un discurso al cual hay que reconocer unas formas admirables, con la agresividad que se requería del momento, la seguridad y convicción propias en la negativa que defiende un líder de oposición y con refutaciones evidenciadas punto por punto al Programa que plantea el Gobierno. Utilizando recursos muy variados para armonizar su intervención y dotarla de fuerza, ejemplos de ello son las alusiones a las palabras que su adversario le dedicó tras las primeras elecciones o con acusaciones directas como “Miente y lo sabe.” Pedro Sanchez sabe utilizar muy bien uno de los recursos más importantes de un orador, los silencios.

Acompañar una refutación a un punto clave o una acusación directa, con un silencio oportuno hacen que la trascendencia y contundencia de la intervención se multiplique.

Si seguimos analizando las herramientas empleadas, podemos calificar de excesivo y algo atropellada toda la batería de evidencias que ha empleado el líder socialista. Hemos visto en menos de tres minutos abordados temas como el empleo, la igualdad de género o la educación, aportando datos y casos concretos, lo cual no le resta ni razón ni credibilidad pero si provoca que se pierda la relevancia de los mismos dentro del montón. En estos casos es mejor calidad que cantidad y sobre todo una buena explicación de que se quiere llegar a decir con cada evidencia que se aporta y como la misma sustenta el argumento que pretender destruir, en este caso.

Por ultimo una mención especial a un aspecto clave. Cuando se debate en la oposición siempre es recomendable plantear un bloque dedicado específicamente a las alternativas. No es suficiente quedarse en argumentar el NO, si se pretende enriquecer el debate y darle utilidad al mismo, se debe aportar una segunda salida, una alternativa, y se debe dedicar el tiempo pertinente a explicarla.

Los excasos minutos dedicados por el Sr. Sanchez a decir que son la alternativa al Gobierno popular por que tienen alternativas a sus medidas no son suficientes para demostrar que efectivamente se tiene otra posibilidad para formar gobierno, que es lo que hoy se debate en el Congreso. Y hablar de discrepancias en medidas concretas no es sino la función que tiene un verdadero líder de la oposición, roll que, dado el panorama actual, Pedro Sanchez debería aceptar ya.

Afirma que no lo hace porque sus votantes no quieren que apoye a un Gobierno encabezado por el Partido Popular, no le falta razón, creo que le falta visión: lo que se le está pidiendo externa e internamente no es el apoyo (y así se lo aclara Mariano Rajoy en las réplicas) es el desbloqueo de este escenario en el cual llevamos casi un año sin gobierno, para que pueda así trabajar desde la oposición en las medidas que sus votantes respaldan.

En definitiva, Pedro Sanchez abre la puerta con su intervención a un debate de fondo, de evidencias y de pruebas, sin dejar nada en el olvido. Dónde tenemos en una bancada lo negativo realizado en la anterior legislatura y en la otra lo bueno conseguido en esta. Una de cal y otra de arena, otra vez.

Sí se comenzó pidiendo una confianza. Se ha terminado pidiendo un desbloqueo para poder avanzar.

¿Considerará también hoy que el encuentro ha sido prescindible o terminará aceptando que más vale imprescindir que curar?