‘MatrixrEFvolution’, un proyecto educativo distinto, creativo y participativo

"Los alumnos tienen que salir de lo que es su zona de confort y aprender a gestionar sus emociones"

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Andalucía al Día, Isaac López

“Esta es tu última oportunidad. Si tomas la pastilla azul, fin de la historia. Despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedarás en el país de las maravillas, y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos”. ¿Y tú? ¿Qué pastilla escogerías?

Esta es la pregunta que Isaac J. Pérez López, profesor del departamento de Educación Física y Deportiva de la UGR, les hizo a sus alumnos en clase. Imagino la cara de desconcierto de esos chavales, que iniciaron este año la asignatura “Fundamentos de la Educación Física”, y que perplejos ante tal disyuntiva, no podían ni imaginar lo distinto que llegaría a ser el curso que acababan de iniciar.

“Soy un convencido de que las cosas hay que hacerlas de otra manera, no solo es necesario, sino que además es posible. El enfoque tradicional, la verdad, es que no va mucho conmigo porque considero, realmente, que está dando unos resultados que no son los que esperábamos”, nos explica Isaac, acérrimo defensor de que otro tipo de educación es posible.

De esta manera surge el proyecto ‘MatrixrEFvolution’, donde el docente pasa a ser Morfeo y sus tutorías, la guarida donde refugiarse. “Es fundamental ‘enganchar’ a los alumnos para que tengan curiosidad y ganas por aprender, y eso, en un aula encima de la tarima contando una diapositiva detrás de otra, no se consigue. Probablemente, antes los libros tenían mayor protagonismo, pero hoy día todo lo audiovisual, lo que son series de televisión y películas, para ellos son muy significativos, son sus referencias”.

Así que la pregunta era: ¿cómo conjugar lo que a los alumnos les atrae con el objetivo del profesor? Unificándolo. “Se me ocurrió esto que nace de la gamificación, y que yo suelo llamar gamificción. Que puede decirse que es una alteración de lo que es el concepto de la gamificación”.

Hay que apuntar que este proyecto de innovación docente comenzó el año pasado con ‘Juego de tronos’. Las expectativas, ante una incursión novedosa de este calibre dentro del ámbito de la enseñanza, fueron superadas con creces, reforzando la idea inicial de su promotor: no limitarse a los contenidos propios de la asignatura. “Al final se trabajan muchísimas otras competencias y valores que creo que son primordiales, sobre todo, en los futuros profesores”. En ese sentido, Isaac aboga por salir de la zona de confort y aprender a gestionar las emociones. “Si yo estoy en mi clase, escuchando a mi profesor y la máxima decisión que tengo que tomar es coger apuntes o pedírselos a mi compañero; o cuando llega al examen, estudio una semana o, incluso, el día antes o me hago una chuleta, eso la verdad, tiene poco valor formativo. Mientras que si los pones en situaciones que ellos no están acostumbrados, y tienen que desarrollar o gestionar emociones de frustración, alegría, miedo, ansiedad, rabia, etc., sí que tendrá trasferencia a sus vidas diarias y su futura labor como profesionales. Y eso en un aula, no se logra”.

En esa búsqueda de “darle sentido a todo”, la finalidad de esta propuesta era localizar la CPU -que como saben en un ordenador es la Unidad de Procesamiento Central- e Isaac relaciona con la Comodidad, Pesimismo y Uniformidad del profesorado. “Tenemos que localizar esa CPU y acabar con ella. Y tenemos que reiniciar el sistema para que nuevamente vuelva la ilusión y el compromiso por las grandes cosas que podemos conseguir en la educación. Si tanto se habla de cambio, hoy día, especialmente en periodos de elecciones, yo creo que el cambio empieza por la educación. Si no empezamos por ahí, no habrá cambio que valga”. Y en esa línea defiende que los pilares básicos de un futuro docente son la CCC, o lo que es lo mismo, conciencia crítica, creatividad y compromiso. “Si tienes eso, cualquier otra cosa se puede conseguir. Son valores, que igual no están en el currículum explícito, pero considero que son claves”.

Gracias a esta irrupción creativa en el área del aprendizaje, alumnos del año pasado, quedaron tan satisfechos, que este año han querido colaborar y prestar su apoyo en las acciones llevadas a cabo en este curso. “Muchos de ellos me decían: ‘Cuenta conmigo para lo que necesites para una nueva edición del proyecto’. La verdad, es que es una satisfacción que la relación con tus alumnos no acabe cuando lo hace una asignatura, sino que se mantiene a lo largo del tiempo. Y eso a ellos tambien les supone una formación adicional. Por ejemplo, lo de los agentes Smith fue algo que se me ocurrió a raíz de que ellos se prestaron, y se convirtió en un disparador de la motivación enorme. Además, eso ha provocado que los alumnos de este año se dijeran: ‘¿Cómo es posible que se ofrezcan voluntarios si no les va a aportar nada a su nota, ni tienen obligación? Aquí es que tiene que haber algo más de lo que parece’. Dicho gesto se convirtió en un estímulo y aliciente adicional para los de este año”.

Es indudable que dicha motivación viene precedida por una visión “distinta” a la habitual en el sistema educativo. Isaac construye “experiencias de aprendizaje”, algo distinto a impartir asignaturas. El matiz quizás no sea importante para muchos, pero para otros tanto, sí lo es, y para él en particular, “a mis alumnos, el primer día de clase, les ofrezco, como en Matrix, la pastilla roja y la azul. ¿Qué significa? Si tu quieres una experiencia de aprendizaje diferente -no quiere decir ni mejor ni peor- te ofrezco la pastilla roja. Creo que te va a merecer la pena, pero también te digo que no va a ser fácil, porque muchas veces la realidad es cruda y difícil, pero al final te satisfacerá. Y por otro lado, si sigues creyendo en el sistema, en Matrix, y quieres vivir felizmente en la ignorancia, coge la pastilla azul, así tendrás el planteamiento tradicional”.

Llegados a este punto, hay que reconocer, que la pasión e intensidad con la que Isaac lleva a cabo su trabajo es contagiosa y esperanzadora. Las cambiantes circunstancias en las que nos desenvolvemos diariamente es leiv motiv suficiente para saber y entender que los profesores también lo hacen. Bienvenidos sean.