Médicos del Mundo denuncia que sólo el 1% de los fondos mundiales para emergencias van a parar a ONG de los países del Sur

La presidenta de Médicos del Mundo Francia pronunciará el discurso de clausura de la cumbre en nombre de todas las entidades humanitarias asistentes

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Desde ayer y hasta hoy 24 de mayo, Estambul acoge la Cumbre Mundial Humanitaria (WHS), una oportunidad para que los actores de la comunidad internacional redefinan cómo un sector que experimenta demandas sin precedentes puede responderlas y alcanzar compromisos concretos. Médicos del Mundo planteará en esta cumbre tres cuestiones prioritarias: la alianza con organizaciones no gubernamentales del Sur, la garantía de seguridad para quienes proveen y reciben asistencia médica y la insuficiencia de la acción de los Estados ante la actual crisis migratoria.

La presidenta de Médicos del Mundo Francia, Françoise Sivignon, pronunciará el discurso de clausura de la cumbre en nombre de las entidades humanitarias asistentes.

La alianza con las ONG del Sur

Para responder con más eficacia a las crisis y poder alcanzar una práctica humanitaria equilibrada, los actores “del norte” deben reforzar la capacidad de organizaciones de la sociedad civil de los países “del sur”. Durante más de 30 años, Médicos del Mundo ha estado cooperando con estos actores locales, que a menudo han sido los primeros en responder a las emergencias que se han presentado. Estas organizaciones son indispensables, debido a su conocimiento del contexto local.

“El desafío es movilizar a todos los actores y trabajar con ONG del sur; puesto que el principio de intervención sin fronteras también se aplica a nuestro modo de operar. Sin una transformación radical de la relación entre entidades no lucrativas, Naciones Unidas y donantes, el mundo no será capaz de enfrentarse a futuras crisis. La Cumbre Humanitaria Mundial da participación a 125 organizaciones no gubernamentales “del norte” y 375 “del sur”, lo que supone un paso adelante significativo”, explica la doctora Françoise Sivignon, presidenta de Médicos del Mundo Francia.

Médicos del Mundo apoya a las ONG del sur en su demanda para tener acceso a la financiación humanitaria. Actualmente estos colectivos sólo reciben el 1% de estos fondos.

Por la seguridad de quienes prestan y reciben asistencia médica

Los recientes bombardeos que han afectado a civiles y a instalaciones sanitarias en Alepo (Siria) o Yemen demuestran los riesgos asociados al trabajo humanitario. Cada vez es más difícil llegar hasta las víctimas, acceder a instalaciones de asistencia médica y realizar el despliegue de ayuda humanitaria. La Cumbre Mundial Humanitaria ofrece la oportunidad de reiterar nuestra exigencia de proteger a las víctimas, al personal sanitario y las infraestructuras de salud.

“El trabajo humanitario en el mundo de hoy es una ocupación peligrosa. La resolución del Consejo de Seguridad recientemente adoptada para la protección de los hospitales es un primer paso, pero las instalaciones de asistencia médica deben ser salvaguardadas con urgencia, de modo que seamos capaces de trabajar de manera segura. La ley internacional humanitaria debe ser respetada”, explica Françoise Sivignon.

La insuficiente acción de los Estados ante la crisis migratoria

En 2016, 125 millones de personas necesitan ayuda humanitaria. El número de personas desplazadas y refugiadas casi se ha doblado en la década pasada, alcanzando los 60 millones. Esta cifra revela el alcance de la crisis migratoria causada por la falta de decisiones políticas. La Cumbre Mundial Humanitaria está celebrándose precisamente en Turquía, que actualmente acoge la mayor cantidad de población refugiada del mundo, más de tres millones de personas.

“Turquía es un lugar sumamente simbólico, en el que se va a encarar el futuro de la gestión de la ayuda humanitaria. Desde aquí queremos reiterar que el acuerdo Unión Europea-Turquía es un trato vergonzoso. Lo que Europa debe proporcionar es una solución valiente y colectiva para organizar los flujos migratorios”, concluye Françoise Sivignon.

La Cumbre Mundial Humanitaria es nuestra posibilidad para influir en la acción humanitaria del mañana. Pero los Estados también deben asumir sus responsabilidades. Les pedimos que vayan más allá de simplemente declarar sus intenciones y les emplazamos a concretar sus propuestas políticas.