¿Memoria o desmemoria?

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Vista frontal de la Santa Cruz del Valle de los Caídos y su basílica. El Escorial, Madrid, España. Foto: Pablo Forcén Soler (Forcy)

Parece que por fin un gobierno socialista va a exhumar los resto del generalísimo del Valle de los Caídos, un lugar que no concuerda su nombre con la finalidad para la que fue construido, ya que todos sabemos que realmente no se construyó para albergar a los fallecidos durante la guerra civil. Y permítanme decir fallecidos, y así incluimos a todos aquellos que murieron injustamente durante la mayor vergüenza de la historia de nuestra querida tierra en el siglo XX. Y dejémoslo así y evitemos abrir viejas heridas de las que muchos hablan y ya pocos saben lo que fue en primera persona.

Pues sí, el dictador fascista ya tiene sus días contados en su mausoleo, aquel que mandó construir para que tras su fallecimiento sus restos quedasen por encima de aquellos que dejaron su sangre regando los campos de una España que, desde entonces, no ha sabido curar sus heridas y que, de vez en cuando, hay algún gilipollas (sí, he dicho gilipollas) que se dedica a abrirlas para echarle un puñado de sal y que nos vuelva a escocer.

Y es que con esta historia me da que pensar que somos un país de imbéciles regidos por unos cobardes, y lo digo sin intención de ofender, pues opino que cuando el socialismo entró en el gobierno de la nación tendría que haber destronado al caudillo ya cadáver de su reino de ultratumba, sí, con Felipe González, incluso diría que Adolfo Suárez tendría que habérselo planteado, pero como siempre dicen los políticos es que la herida estaba muy fresca, ¿qué herida, la de los corazones fascistas con la muerte de su líder? Porque las heridas de los que murieron en la guerra civil española se abrieron cuarenta años antes de la muerte de ese “chavalote” y por culpa del susodicho no se han terminado de cerrar. Es que ni estando muerto el muy jodido se han cerrado esas heridas, pero la culpa de ello es de nuestros representantes, porque sigue siendo un argumento para seguir jodiéndonos.

Y si alguno de ustedes se preguntan por qué no he mencionado al PP se lo resumo en muy pocas palabras. Es muy simple, es un partido que se cimentó con los restos de la dictadura, simplemente hay que ver que uno de sus fundadores fue ministro del dictador, y a saber cuántos más siguieron mamando de la teta fascista durante la dictadura y la transición. ¿Cómo un partido cuyos padres fundadores lo idolatraban casi como a un dios? Y que por suerte había una rama de la Iglesia para recordarle que sólo hay un dios y que a Dios lo que es de Dios y al dictador lo que es del dictador, eso sí, que todos los de la cúpula a pasar por el aro de mi congregación, que para eso somos la Obra de Dios, y a soltar manteca de la buena.

Pues como les iba contando, entre un pueblo de imbéciles rumiantes y unos políticos que se fueron apoltronando mientras dejaban en casa su chaqueta de pana y se buscaban otra ad hoc para un asiento como consejero en una de las grandes empresas patrias, pues que se nos fue olvidando, permitiendo que ese faraónico mamotreto se convirtiese en un lugar de peregrinación, permitiendo que se crease una “fundación” con ese ignominioso nombre y que entre esos que nos han pretendido gobernar nos mantengan una herida que lleva demasiados años abierta y alimentadas por rencores y revanchismos políticos, porque los españoles queremos que nuestros mayores fallecidos cruentamente en esa época cainita descansen en paz entre los suyos y que los dejen en paz.

Así que señor Sánchez Castejón, presidente, hace un año que se aprobó la exhumación del dictador y haga el favor de sacarlo de allí antes de convocar elecciones generales, su país se lo agradecerá. Y devuelva los restos de los allí enterrados para vanagloria del dictador a los familiares que así lo deseen. Y ya de paso, ya que se le ve con los suficientes redaños para honrar la memoria de los caídos, a ver si legalmente borra la susodicha fundación, le quita el título nobiliario a la nietísima, revierte a sus propietarios legales las tierras que fueron expropiadas para la ampliación del pazo de Meirás para el disfrute y solaz de Paquito, señora y herederos. Y que no quede titularidad de dicho edificio bajo nombre de sus herederos, ya que la compra de dichas tierras fue ficticia e ilegal.

Adelante, señor Sánchez, presidente, el primer paso está a punto de caramelo y hay que darlo, pero recuerde que ese primer paso se da para seguir andando devolviendo algo de dignidad al gobierno que nos representa y paz para aquellos que aún duermen en cientos de cunetas y fosas comunes.