Mi país

758
Foto Europa Press

Me estaba pasando lo mismo que a los lectores del ABC, “¿ves como llevo razón? Es lo mismo que yo digo, aquí lo tienes, muy claro para que se entienda”. La diferencia era que yo estaba viendo el debate sobre el estado de la Nación en el Congreso de los Diputados y don Mariano estaba, como es habitual en él, dando todo tipo de detalles y apabullando a la oposición. Lo mejor del caso es que sus argumentos eran sólidos e irrefutables, como es su costumbre.

La verdad es que en su día tuve mis dudas. Pensaba que don Mariano era demasiado blando para ser Presidente del Gobierno; un hombre tan dialogante, tan dado a alcanzar acuerdos, tan poco amante de utilizar el rodillo de las mayorías (¡no como otros!), tan acostumbrado a los hábitos de la transparencia, con esa facilidad de palabra (esa es una de sus mejores virtudes, tengo que reconocerlo), tan… Siempre dispuesto a ceder con tal de no crear tensiones parlamentarias que no favorecen para nada el buen clima político del país.

Me apabullaba la velocidad con la que nuestro Presidente despachaba los asuntos, la firmeza con que argumentaba y la facilidad para manejar el arsenal de datos, “los tienen ustedes en la página de Presidencia del Gobierno—repetía a la oposición—no es necesario que yo los traiga, lo pueden ustedes consultar en la web, y además lo saben”. Todo un gran estadista al que no le importaba bajar a la arena parlamentaria, un político que además el cuerpo a cuerpo, como se dice en términos políticos, engrandecía aún más su figura. Todas estas cosas hicieron que me reafirmara en mis primitivas ideas: don Mariano es el mejor para dirigir este país.

Hubo un dato que me llenó de alegría y que, viniendo de nuestro Presidente, es algo que llena de esperanza a todos los españoles: el paro, por tercer año consecutivo desde que él es Presidente del Gobierno ha bajado. Creo que dijo una cifra cercana a los 500.000 nuevos empleos creados. Y además empleos estables, bien remunerados y con todas las garantías para los trabajadores. ¡Sí señor, eso sí que es hacer política social de la buena! Otros se dedicaron a perder el tiempo en faenas de aliño y escenas de sofás que se perdieron en la nada, como era de esperar. Yo pensaba, al hilo de estos datos tan maravillosos, que, de seguir así, para el año 2018 habrá que obligar a una parte de la población española a pluriemplearse.

Lo que más me llamó la atención es que, con lo tenaz y paciente que es, dijera tan firmemente que ya se había acabado su paciencia con la Unión Europea. (Yo creo que es tan considerado que no ha querido mencionar a la culpable de todo, a la Sra. Merkel a la que, una y otra vez, le ha perdonado los errores de bulto que comete). Me asombra que, un señor de su elegancia, su saber estar, su dominio de la situación, haya tenido que dar un golpe en la mesa de la Unión Europea y haya dicho sin alterarse pero con firmeza: “Hasta aquí hemos llegado. En adelante tomaré las riendas para tirar del carro de la economía y del crecimiento en nuestro continente. Ya no se pueden permitir más dilaciones, como las que están teniendo otros dirigentes. Tenemos que crecer a mayor ritmo si queremos, y es de justicia, mejores pensiones para nuestros ciudadanos, mejores servicios, mejor educación en nuestros países y flexibilizar horarios laborales para avanzar en la conciliación familiar”. Hubo fuerte oposición, sobre todo por parte de los países nórdicos, pero don Mariano, haciendo alarde de sus dotes diplomáticas, supo llevar a su terreno a los disidentes para alcanzar un acuerdo consensuado.

Continuó don Mariano mostrando, algo a lo que nos tiene acostumbrados, la senda de la intolerancia con los corruptos “por fortuna casos muy aislados, pero que tenemos que erradicar por completo”, dijo. También expuso las mejoras en la Justicia en la que “se sigue avanzando para conseguir una independencia total y absoluta de los jueces y magistrados” ya que “se está logrando una profesionalización completa en estos estamentos” profundizó con Mariano. “Y, ¿qué decir de los pueblos y ciudades de nuestro país?”, retó con valentía don Mariano. Desde que está don Mariano al frente de la nación los habitantes de los pueblos de nuestra geografía están dando botes de alegría por los munícipes dialogantes, honrados, filántropos y preocupados por sus conciudadanos “hasta consiguen llevar cadenas de comida rápida a sus pueblos” ha llegado a aclarar don Mariano.

¡Joder, que susto! En ese momento sonó el despertador y di un salto en la cama. La imagen de la Justicia con los ojos tapados me ha hecho recordar que algunos han demostrado su “honradez”. ¿Será por eso por lo que se tapa la señora justicia los ojos?
Camino a mi trabajo, a las siete de la mañana, me cruzo con mi vecino que vuelve de su empleo como vigilante de seguridad nocturno por el que cobra 600 euros al mes por 8 horas reales de trabajo, aunque le declaran 4 horas de contrato.