Mientras leo “Las niñas siempre dicen la verdad”, el primer poemario de Rosa Berbel

Compré Las niñas siempre dicen la verdad, poemario ganador del XXI Premio de Poesía Joven “Antonio Carvajal”, ayer por la tarde. Me está gustando.

214

El cuerpo como elemento poético

Creo que hay entre sus páginas un elemento importantísimo, quién sabe si la poesía de nuestro tiempo haya escogido un tema tan concreto: el cuerpo. Creo que, en la poesía de Berbel, el cuerpo es una circunstancia de la cual el yo no tiene culpa, pero que marca definitivamente el sino del sujeto. También creo que las relaciones a través del cuerpo y no de cualquier otro elemento o circunstancia marcan la tan sensible percepción de este poemario.

No hablamos del cuerpo como un elemento elevado a la mera estética. Es decir, no hablamos de cómo es el cuerpo, de qué fallos se observan (la crueldad o bondad de los espejos), sino de su uso. Y de ese uso del cuerpo nacen unas sensaciones en las que Berbel se mueve de una forma extraordinaria. Aquí quisiera resaltar el poema Microcosmos. Donde la intimidad parece llevar al yo del poema a la timidez y la inseguridad, dándome una sensación de contradicción consigo misma.

La juventud, en el mismo sentido

A su vez, me da la impresión de que la edad de Berbel –que nació en Estepa en 1997- marca el poemario. Su poesía es de calidad, que no se equivoque nadie, pero me llama la atención que me esté gustando un poemario con un yo tan joven. No suele pasarme. Así que por ahí también me hallo sorprendido; creo que estoy escribiendo, ahora, sobre mis prejuicios. El yo de Las niñas siempre dicen la verdad parece absolutamente subjetivo, la poesía parece biográfica y, si no lo es, cabe reseñar la capacidad de la autora para meterse en la piel de cualquiera.

También hay otros temas: la maternidad o, más bien, los poemas a la madre; hay cierto gusto por la predestinación que también me gusta por creerlo desaparecido; y cierta rebeldía. Todo me parece bien. Mientras leo el primer poemario de Rosa Berbel: Las niñas siempre dicen la verdad pienso en un tweet de Ben Clark que observa que la buena poesía establece un diálogo:

“Cuando me preguntan por qué la mala poesía es mala siempre respondo lo mismo: en la buena poesía detectamos una verdad (subjetiva), en la mala se sustituye la verdad por una obviedad. Son textos que nos informan, que no nos dejan participar, con los que no hay diálogo posible.”

Lo que escribe Berbel es eminentemente suyo, pero, como dice Clark, me asomo a la vida del yo poético con gusto y participo de su expresión, que busca con inquietud, preocupación y sinceridad la hondísima sensación de una mujer nacida en Estepa, Sevilla, en 1997. Así que mientras leo el primero poemario de Rosa Berbel: Las niñas siempre dicen la verdad, disfruto mucho.