El museo del pintor Amalio propone visitar la galería “a ciegas”

Será con motivo de las Jornadas Europeas de Patrimonio y del Encuentro Internacional de Arte contemporáneo.

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La potencialidad del arte en su vertiente social es uno de los objetivos del Museo pintor Amalio (Granada, 1922-Sevilla, 1995). Por ello, en la propia casa que en 1973 el pintor “le compró a la Giralda para hacerla suya”, se desarrollarán los próximos días 22 y 28 de octubre visitas a ciegas que tienen como objetivo integrar a aquellos colectivos vulnerables por la sociedad.

El Museo Pintor Amalio se define como un centro de acogida para todas y cada una de las personas que tengan inquietudes artísticas. Un espacio plural, abierto y accesible a todo tipo de público llevando como bandera la comprensión entre las distintas culturas y civilizaciones. En palabras de la presidenta de la fundación e hija del pintor, María José García del Moral: “El arte debe estar por encima de cualquier situación social. El arte debe ser, ante todo, comunicación y expresión de libertad”.

Asimismo y con motivo del segundo encuentro internacional ARTSevilla, el museo desarrollará dos exposiciones:

  • Amalio y Marina, un matrimonio de artistas que nos presenta una época de espacios oníricos en la que los artistas nos ofrecen un canto a la composición y al sentido del color que rompe fronteras buscando el arte integral y
  • Un alma enteramente azul de María José García del Moral, “la mujer del color azul cielo, aire, lapislázuli, turquesa de ultramar, de Chagall, de Inmaculada murillesca o el propio de la pintora. Color más poético que pintado con el que la artista transforma los objetos, los edificios y las ciudades” (A. Agudo).

Todas estas actividades se desarrollarán en la recoleta placita de Doña Elvira,7 de Sevilla, frente a la Giralda, la torre a la que acuden tanto propios como ajenos.

La actividad es gratuita estableciéndose la fórmula Pay after visit, un avance hacia una cultura colaborativa, plural, sostenible y más participativa con una mayor implicación de la sociedad civil, pues el espacio se mantiene gracias a la familia del pintor.