No sabe ni tampoco contesta

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Andalucía al Día, José Campanario

El Sr. Rajoy es un pozo inagotable de inspiración para cualquier columnista que se precie. ¿Qué haría la prensa sin poder poner día sí y día también los “patinazos” de don Mariano, las “ignorancias” del jefe (en funciones) del Ejecutivo, sus “negativas” a explicar nada a los representantes elegidos por el pueblo (¿plebeyo deriva de pueblo?), etc. La última es de auténtica traca: ni don Mariano ni nadie de la cúpula del PP “sabía nada de los que ocurría en Valencia”. De seguir así, haría muy bien el Sr. Rajoy cobrando por sus “cosas” (previa declaración legal de compatibilidad, ¡eso sí!).

La última traca suena mucho más a mascletá: “El PP no sabía nada de lo que ocurría en Valencia”. Y eso que han tenido más de 20 años para enterarse; ¡pues ni por esas!. Esto puede desembocar en dos hipótesis, la primera opción sería que realmente no sabían nada y la segunda que se hayan podido hacer los “tontos”.

Tanto en uno como en otro caso, el asunto es de mucha gravedad. En cualquier país de nuestro ámbito, es decir, europeo, habría habido una auténtica cascada de dimisiones. Pero aquí no pasa absolutamente nada, “mantenello que no enmendalla” que decía el favorito de los reyes idiotas.

Verá usted, Sr. Rajoy, en Valencia hay evidencias de que han ocurrido cosas muy graves, y cuando usted dice que El PP no sabía nada de lo que ocurría en Valencia”, es que está asumiendo que han ocurrido cosas que no se ajustan a la normalidad y que usted ya está enterado del comportamiento “irregular” de cargos públicos de su partido. Y usted, Sr. Rajoy sigue sin asumir responsabilidades, aunque eso sí, cuando le toca el turno a los demás se le llena la boca de exigir que sean consecuentes y dimitan. ¡Aplíquese el cuento don Mariano!.

La práctica empleada por el Sr. Rajoy de apoyar y hasta de poner la mano en el fuego por más de uno que ahora está entre rejas, ya que han sido juzgados y declarados culpables, es decir delincuentes, indica que pudiera ser que se haya empleado la táctica del avestruz: esconder la cabeza para no ver lo obvio. Salta la duda razonable, muy razonable, de si realmente no sabían nada ni el Sr. Rajoy ni toda la cúpula del PP a nivel nacional, del estercolero donde, al parecer, estaba asentado el partido conservador en Valencia. En cualquier caso los ciudadanos de este país se preguntan si han sido torpes, realmente torpes, además de sordos y ciegos por no ver lo que era vox populi.

La conclusión es clara: ni don Mariano Rajoy, ni nadie de la dirección nacional del PP está legitimado para dirigir ningún gobierno; y ello por dos motivos: o sabían lo que había en Valencia, en cuyo caso serían copartícipes de la corrupción o no lo sabían, que es lo que dice el Sr. Rajoy y, seremos bien pensados, debemos creer sus palabras. En este caso la conclusión es que el Sr. Rajoy es un inepto que no es capaz de controlar ni siquiera su propio partido.

En ambos supuestos, el Sr. Rajoy no está capacitado para ser Presidente del gobierno; si no es corrupto, su inteligencia deja mucho que desear, lo que tampoco lo hace idóneo para ser Presidente del Gobierno.

Se está extendiendo una cantinela a nivel de calle: tienen la cara como el cemento armado.