El “no” y el sentido de Estado

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Hay un problema tremendo que se deriva de la falta de diálogo: Que cuando necesitas dialogar, nadie quiere negociar nada contigo. En esas, Rajoy quiere ser presidente y le dice al PSOE que haga el favor de tener sentido de Estado y apoyarle.

            Bajo mi punto de vista tener sentido de Estado equivaldría a impedir bajo todos los medios que el peor presidente de la historia de España repitiera mandato. Quitando esto, Rajoy no ofrece nada, deja pasar el tiempo sabiendo de la gravedad de la situación y que cuanto más tiempo pase más barato le va a salir el pacto de investidura. Supongo que por eso se está tomando unos días libres mientras ayer Andrea Levy y Cristina Pardo volvían a protagonizar en La Sexta uno de esos diálogos que tanto me seducen: Levy dice que Sánchez está de vacaciones; Pardo observa que Rajoy está de puente.

            Volviendo al baile de los “noes”, ¿Exactamente a qué ha dicho que no el PSOE? ¿Alguien sabe de alguna propuesta concreta? ¿Entonces? Apoyar al PP tendría algún tipo de sentido democrático en el caso de que hubiera algo que apoyar, por el momento, no hay ningún papel por delante, ni debate de investidura a la vista. Hasta ahora, el PP no ha hecho ninguna propuesta, simplemente, ha dicho que es necesario que se le apoye para que España siga la senda actual (como si la senda actual fuera buena).

            Y si propusiera algo, ¿Quién se fía? Hay escritos mesopotámicos donde se habla de presidentes del Partido Popular que han dicho la verdad en algo, el resto es todo una leyenda. Rajoy ha mentido hasta la saciedad en prácticamente todo y, cuando no ha mentido, no ha sabido expresar la verdad. La mejor respuesta a Rajoy, hasta el momento, sigue siendo “Mariano, sé fuerte”, lo que constituye una razón más que suficiente para que no vuelva a pisar Moncloa.

            El sentido democrático nos obliga a pensar que, en circunstancias normales, el PSOE debería hacer desde la oposición que un PP investido gobernante hiciera políticas lo más a la izquierda posible. Pero esa es la diferencia, estas circunstancias no son normales: Rajoy y su gobierno, sus malas artes y sus piraterías, plasmado todo ello en informe demoledor de Amnistía Internacional, dan a entender que el actual Presidente en funciones es perjudicial para nuestro país; el sentido de Estado es, precisamente, lo que nos lleva a apartarle de toda competencia gubernamental.