Nunca hubo tierra prometida

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Vaya chapa con el tema de los americanos. Ya me dirás tú a mi que coño se nos ha perdido allí. Que se maten si quieren. Ellos no se preocupan por Europa y mucho menos por los españoles. Somos gente graciosa y bebedora, poco responsable y juerguista. Corremos delante de toros y bailamos flamenco, y puedes comprar alcohol 3 años antes que en su país.

Una patada en el estómago es lo que siento cuando escucho a los expertos viajeros dando sus mítines al respecto. Hasta las narices estoy de escuchar el “eso no es como esto tío, no te imaginas…”. Pose de intelectual y cigarrito en mano incluida. Una mierda. Una mierda como este país y como el que has visitado. Haber si despertamos de una vez y nos quitamos los pajaritos de la cabeza, que luego llegas a Alemania y te los matan a tiros. No se cuantas amigas (amigas eh, porque los tíos poco encuentran) he visto despegar a tierras británicas a buscarse el futuro. Limpiaron culos de niños mientras eran tratadas como bazofia y a los seis meses o volvían o vagaban por la calle. Y luego el Brexit, y fuera de aqui el extranjero que viene a robarnos el trabajo. Para volver y quejarse de los latinos que te roban el trabajo en las obras cuando tu no tienes ni idea de poner un ladrillo (ni quieres en el fondo).

Estoy cansado del racismo y de las tonterías que intentan justificarlo. Precisamente en Tejas (con J en nuestro idioma) probaron hace no mucho eso de despachar latinos de los campos de cultivo. Los inútiles tuvieron que volver a llamarlos, ni los nacionales ni los presos hacían una mierda en comparación. Tenéis un documental de Vice dedicado exclusivamente a ello. Al daño que hace una falacia, al rabo entre las piernas porque nadie sabe recoger sus melones (trataba de un huerto de melones no es por la coña).

Os voy a decir lo que hace el falso pensamiento de que lo de fuera siempre es mejor: hará un año lo deje con mi novia. Era una estudiante modelo de Biologia, matrícula de honor y vivía obsesionada con Noruega. Su futuro, su sociedad, su estructura, todo. La relación se fue al carajo cuando quedó claro que ni sabia que hacer conmigo ni le apetecía pensarlo, duraríamos hasta que se fuera. Incluso estuvo largo tiempo saliendo con uno de esos noruegos que son como los armarios del Ikea antes de estar conmigo. Más grande que un dolor de muelas. Vino a la Feria, y cuando se quería ir decidió que ella iba con él si o si. A ella no le apetecía y pam! tortazo que le arreo. Todos callados, y una morenaza sevillana en silencio y agachando la cabeza ante un “civilizado” nórdico.

Lo dejó pero no desistió en su intento de colonizar el norte, los amigos del vikingo le proporcionaban lo que necesitara para su posible puesto en Limología en la Universidad de Oslo. Amigos que babeaban por ella más que su ex, que no podía pisar Sevilla si no quería encontrarse conmigo nada mas bajar del avión. Venian sin él, y aun así ella eligió irse a menos de 100 kilómetros de donde vive el amigo de la mano rápida. Nunca consiguió ese puesto, todo era mentira. Tuvo que trabajar en bares de mala muerte en Inglaterra para pagarse el viaje a Noruega y vivir en casa de dichos amigos, medio mantenida. Sigue pensando que su futuro está allí. Yo solo veo una puta ida de olla que le puede traer un susto más grande del que se espera. Eso si, le encantaba salir medio en pelotas a la nieve. Siempre fue de sangre fria y yo de sangre caliente.

Me toca la moral ponerme así por estos temas. Pero uno se cansa, tanto mirar hacia afuera y nos olvidamos de lo de dentro. Y no es mejor, pero tampoco es peor. A ver en qué país vas por tu barrio saludando al personal. Pues en ninguno joder, porque barrio solo tienes uno. Si reniegas de él eres como un árbol que quiere arrancarse sus propias raíces. No se puede crecer asi, tengas un buen o mal recuerdo de él.

Son tus raíces, empieza a regarlas y deja de preocuparte por el jardín del vecino.