Obligación cumplida, Marca España renovada

España tiene las mismas obligaciones ahora que hace un mes, cabe preguntarse porqué antes no se cumplían.

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“Era nuestra obligación”. Así explicaba el Presidente del Gobierno el hecho de que la embarcación a la deriva encontrara puerto.

Obligación cumplida, Marca España renovada

Sí, era una obligación. Los derechos de los refugiados y refugiadas están regulados en el texto resultante de la Convención de Ginebra de 1951. A su vez, este texto se ampara en la Declaración Universal de Derechos Humanos. A las tremebundas y falaces dudas sobre sus deberes, contesta el artículo 2 de susodicha Convención: Sí, esas personas también tienen obligaciones respecto del país de acogida. A las interpretaciones mezquinas responde el artículo 5: “Ninguna disposición de esta Convención podrá interpretarse en menoscabo de cualesquiera otros derechos y beneficios independientemente de esta Convención otorgados por los Estados Contratantes a los refugiados.”

Recuerdo un debate en el Parlamento de Andalucía. Teresa Rodríguez, tan bienintencionada como inocente en ciertas ocasiones, se preguntaba porqué Andalucía no acogía a más refugiados. Susana Díaz que, si bien a veces resulta criticable luce en el Parlamento un saber estar envidiable, respondía con sencillez: Porque las competencias para ello las tiene el Gobierno de España. Queda por saber, por tanto, porqué el anterior Gobierno -hoy un recuerdo cenizo- no cumplía.

Marca España

Siempre que Gobierna esa derecha, un falso patriotismo se apodera de los símbolos del país. Somos sensibles, supongo, pero hoy la bandera de España -que me sigue pareciendo incómoda- significa acogida y respeto. En realidad, lo que hemos sido siempre. Otro símbolo de lo que somos es que el himno tiene la percusión de los 22 tacones (dos por Ministra) que lideran nada más y nada menos que once Ministerios. Espero que se entienda que lo que acabo de hacer es una sinécdoque o una metonimia, es decir, una figura retórica. Los tacones, lo digo por el ABC, no son lo importante.

En conclusión: La Marca España, tan escocida durante del Gobierno de Rajoy, en realidad, eran cosas como estas.

Mientras tanto, en Italia…

Salvini, vergonzoso Ministro de Interior de Italia, se felicitaba de no haber cumplido con su deber. En un rimbombante tweet (hasta en eso tiene parecido con Trump), observaba: “¡Victoria! 69 inmigrantes a bordo de la nave Aquarius en dirección a España. ¡Primer objetivo conseguido! (…)”

Otra forma de la Marca España es que quienes piensan así no están. La invisibilidad que sufren en España grupos como Lega Nord siempre ha sido una realidad (también con Rajoy en la Moncloa), pero nunca lo hemos dicho lo suficiente. Seguimos sin una foto amable con Trump mientras al resto del G-7 le incomoda su presencia. Seguimos teniendo unas Cortes Generales que, con sus cosas, no admiten la xenofobia en tiempos como los que estamos viviendo. A este respecto, es nuestra obligación como ciudadanía que esto siga así; del mismo modo, dado este escalofriante repunte, también es nuestra obligación felicitarnos.