OCU presenta denuncia contra 23 productos dietéticos por publicidad y etiquetado ilegales

La Organización de Consumidores y Usuarios ha comprobado que no existe actualmente control de la publicidad ni de la comercialización de los productos con finalidad para adelgazar.

106

Según los datos de la última encuesta de OCU (agosto de 2017), el 32% de los españoles entre 18 y 74 años tiene obesidad. Y de ellos, el 26% siguió una dieta en el último año, de los que solo el 12% recibió consejos de un profesional de la salud.

La Organización de Consumidores y Usuarios siempre ha criticado las dietas de moda o los tratamientos milagro que prometen perder muchos kilos en poco tiempo. No solo por lo que cuestan, sino también por su escasa eficacia.

Ahora, además, OCU ha realizado un estudio, basado en un escenario real, en el que analiza el amplio catálogo de productos que existen en el mercado y que prometen adelgazar, pero que no tienen ningún tipo de garantías. Según la organización, a pesar de que existe una norma (Real Decreto 1907/1996) que regula la publicidad de productos para adelgazar, esta no se cumple en muchos casos.

En este sentido, se han encontrado hasta 23 productos que incumplen alguno o varios de los artículos recogidos en este Real Decreto, fundamentalmente el 4, y el artículo 10 del Reglamento (CE) 1924/2006. El primero de ellos está relacionado con la publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria y el segundo, es relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.

Según la norma, está prohibido mencionar la finalidad sanitaria en la publicidad y promoción de los productos para adelgazar, lo que significa que, en la práctica, no se pueden hacer reclamos que sugieran propiedades específicas adelgazantes (como “reduce”, “ayuda a controlar tu peso”, “vientre plano”), algo que incumplen hasta 23 productos encontrados por OCU, actualmente disponibles en el mercado y a los que la Organización ya ha denunciado.

Estos productos son: 2WD, Aspolvit, B.Slim, Café Verde, Café Verde Lipomodelador, Captalip, Carni Lean, Delicaslim, Dietabelt Reduexpress, Dren Green, Drenabeplus, Drenalight Hot, Drenat Plus, E´Lifexir, Fat Burner Plus, Garcinia Cambogia Plus, Lipo Less, OB3, Quema Rapid, Quema, Quema Fort, Slank Burner, Termolip.

Estas denuncias son el arranque de una campaña de movilización, que la Organización de Consumidores ha puesto en marcha para luchar contra los engaños de estos adelgazantes trampa y acabar con los kilos de mentiras.

Resultados del estudio de OCU

Además de estas denuncias, la Organización de Consumidores ha visitado 80 establecimientos de cuatro tipos: farmacias, tiendas de fitness, herbolarios y centros para adelgazar, con el fin de conocer cómo funcionan las consultas relacionadas con la pérdida de peso, poniendo el foco en cuatro puntos principales: la publicidad, el tipo de atención en consulta, la dieta y consejos ofrecidos y los productos aconsejados.

Lo primero que la organización ha detectado es que algunos establecimientos ofrecen publicidad de técnicas de diagnóstico o terapéuticas, como la banda gástrica virtual mediante sugestión hipnótica, que actualmente no cuentan con ningún fundamento científico en el control de peso y que en la mayoría de los casos son considerados pseudociencia.

Además, OCU ha comprobado que, de los 80 centros visitados, salvo en 12 farmacias (de un total de 28) y 1 centro de adelgazamiento, en el resto de los establecimientos el personal no contaba con identificación y, por tanto, no era posible saber el nivel de formación que tenían.

Por otro lado, y a pesar de que ninguno de los colaboradores que acudió a los centros necesitaba perder peso, en más de la mitad de los casos no hicieron ningún comentario al respecto. Incluso, en 4 de ellos, les ofrecieron directamente productos para adelgazar.

En cuanto a las preguntas relacionadas con la salud, solo en 51 de los 80 centros visitados preguntaron si el cliente tenía alguna enfermedad, si se automedicaba, las horas de sueño o el ejercicio físico que realizaba. Además, solo 49 se preocuparon por conocer los hábitos dietéticos y en todos los casos, salvo en un centro para adelgazar de Madrid, las preguntas se formulaban oralmente, sin rellenar ningún formulario.

Al finalizar la consulta, en todos los establecimientos se ofrecieron consejos como comer menos o hacer ejercicio. Solo en 14 sugirieron hacer una dieta, casi siempre sacada de un cajón, presentadas como menús ya establecidos, pero en ningún caso adaptados a las necesidades y gustos de la persona.

Eso sí, en el 75 % de los establecimientos visitados ofrecieron un producto para perder peso, que en muchos casos podía ser elegido por el propio cliente entre una lista de más de 100 productos a base de plantas medicinales sin eficacia demostrada u otras plantas que pueden suponer un riesgo si se usan de manera continuada, como el fucus. Los precios de estos productos oscilan entre 3,65 y 33,60 euros.

En opinión de OCU, la venta y la manera de aconsejar de estos productos en estos centros es irresponsable, pues se comercializan como adelgazantes suplementos alimenticios sin ninguna garantía sobre su eficacia.