Oh, Bella ciao!!!!

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Bueno, pues ya lo hemos conseguido: ya tenemos el cambio en Andalucía. Ya se acabaron la corrupción, el clientelismo político y los malos hábitos. Para que luego digan los envidiosos que los andaluces no somos avanzados: progresamos y por eso hemos optado por el cambio, por la regeneración. Amanece, que no es poco, sobre nuestra tierra y el nuevo sol promete paisajes idílicos llenos de pajarillos trinantes y de bonanza para los ciudadanos. Como decía eufórico el líder de C’s de Andalucía, futuro miembro del gobierno del tripartito: “Se abre el futuro para nuestros hijos” (¿para los de ellos nada más?, ¡ya empezamos!). A partir de ahora todo será como debe ser: españoles, mucho españoles y muy españoles, ¡y que viva España!

Llegan nuevos aires y todo va a ir sobre ruedas en Andalucía: vendrán millones de inversores para crear puestos de trabajo, aunque todos no tendrán cabida, habrá que seleccionar a los mejores, porque el espacio es limitado, 300.000 nuevos empleos ha prometido el Sr. Moreno Bonilla, se supone que conservando los que hay (él dirá que incluso los va a mejorar) y con sueldos dignos, no como ahora, además de los derechos que les corresponden justamente a los trabajadores. ¡Pues nada habrá que establecer una línea de pateras de lujo para traer mano de obra! Otro tema, también se va a acabar con la administración paralela en Andalucía: los amiguetes de Susana y demás, todos al paro que para eso se van a crear 300.000 puestos de trabajo nuevos. Se supone que en las empresas públicas, ese cementerio de elefantes, los huecos que dejen los que salgan, no se van a rellenar con los amigos de los nuevos. Y el Impuesto de sucesiones será eliminado, y se va a dar un salto en Educación, ya está bien que los niños andaluces ni sepan hablar bien el andaluz, ni donde está el Ebro; los colegiales andaluces tienen un nivel inferior en dos años a los niños de Castilla León y ¡eso no puede ser! En la sanidad, se acabó el chollo: ahora los médicos, sanitarios, técnicos y demás, van a estar al servicio de los enfermos: eso de ir a urgencias cuando se está malo, se va a acabar, y si no se adaptan los profesionales de la sanidad andaluza, por lo viciados que están de los 40 años de los sociatas, pues se privatiza la sanidad para que funcione tan maravillosamente como en Madrid, por poner un ejemplo de los 20 años triunfales de gobiernos decentes como los encabezados por la Sra. Cifuentes.

¿Cómo dice? ¿Que debe gobernar el partido más votado? ¡Eso era antes!, ahora lo suyo es la coherencia: un buen tripartito, con reparto adecuado de carguitos y un sistema adecuado para colocar en los sitios estratégicos a los amigos, y ¡a gobernar que son dos días!, ¡coño que llevan los de la Susanita 40 años!, ahora les toca a los nuevos demócratas, a los demócratas auténticos. En política lo suyo es el pacto, los acuerdos y el reparto de poder que para éso se está en el candelero. ¿Que antes se ha denunciado por poco respetuoso con la voluntad de los ciudadanos?, no hay que mirar al pasado. Y si no, ahí va el comentario de un chico de poco más de 18 años: “Yo he votado a VOX para reírme de los que trabajan”, ¡ahí con dos …. ! ¡Es que los tiempos cambian! ¿Que el pueblo se equivoca? Eso era antes, ahora acertó plenamente: aquí estamos los del cambio para poner orden en los 40 años de desbarajustes.

Andalucía va a pasar de ser de vagón de la cola del tren, a locomotora del desarrollo español. Y nada, ¡a disfrutar de los gloriosos y victoriosos tiempos venideros!

Oh, bella ciao,
bella ciao
bella ciao….!

En Andalucía, primer año triunfal

 

PD: Avisos a navegantes

1.- No estaría mal que reflexionaran los idolatrados en las hornacinas, ahora destronados, a los que adoraban e incensiaban los fieles incondicionales. Esos idólatras, palmeros y abanicadores son muy malos consejeros. Los estómagos agradecidos no dejan de ser estómagos. El problema es que a la “clase” política le viene muy bien esos adoradores y adoratrices (por aquello del todos-todas).

2.- Tanto el PP como el PSOE han obtenido los peores resultados de la historia en Andalucía. Antes nos gobernó la Presidente menos votada y ahora será otro Presidente, menos votado aún que la anterior. Que la abstención crezca a pasos agigantados parece que se la trae al pairo a muchos.