El padre Ángel inaugura la XII Semana del Voluntariado en la Universidad de Sevilla

Estas jornadas tiene como principal objetivo promover el voluntariado y la cultura de la solidaridad entre toda la comunidad universitaria

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Andalucía al Día, semana del voluntariado

El padre Ángel, fundador y presidente de la ONG Mensajeros de la Paz, ha sido la persona encargada de impartir la ponencia inaugural de la XII Semana del Voluntariado de la Universidad de Sevilla, que se celebra hasta el próximo viernes en las Facultades de Psicología y Filosofía.

La ponencia del padre Ángel ha estado acompañada por el vídeo Refugiados Sirios, presentado por Pedro Blasco, componente del Gabinete de Comunicación de Mensajeros de la Paz.

La vicerrectora de Servicios Sociales y Comunitarios de la Universidad de Sevilla, Ana López Jiménez, ha presidido el acto inaugural de las jornadas, a la que han acompañado la directora general de Participación Ciudadana y Voluntariado de la Junta de Andalucía, Rosario Torres; el presidente de la Plataforma Andaluza de Voluntariado, Armando Rotea; el vicedecano de Proyección Social y Comunitaria de la Facultad de Psicología, José Sánchez; y la secretaria de la Facultad de Filosofía, Gemma Vicente.

La jornada inaugural se ha completado con experiencias en primera persona de participación solidaria y voluntariado, entre ellas Entrar en el mundo (Universidad de Cádiz), el voluntariado en la Universidad de Huelva, Ocio y tiempo libre en la Fundación proyecto Hombre y Proyecto deportivo en el centro penitenciario Sevilla II (Universidad Pablo de Olavide) y Plan de sensibilización en Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la Universidad de Sevilla.

Estas jornadas tienen como objetivo promover el voluntariado y la cultura de la solidaridad entre toda la comunidad universitaria. Cuenta con un total de 15 horas lectivas y están reconocidas con 0,6 créditos ECTS o 1,5 LRU.

La principal actividad de la ONG fundada por el padre Ángel en sus inicios fue la creación de hogares funcionales para acoger a niños y jóvenes privados de ambiente familiar o en situación de abandono, proporcionándoles el medio más parecido al de una familia, en el que desarrollan su vida y formación integral de un modo eficaz, garantizando su presencia en la sociedad sin discriminación y sin marginación. Con el paso de los años ha ido ampliando sus actividades a otros sectores sociales desprotegidos: las mujeres víctimas de violencia doméstica, los discapacitados físicos y psíquicos y las personas mayores que viven en soledad, abandono o indigencia.