¿Para qué sirven las mociones? (mirando a Chile 2018)

Debatir sobre castillos en el aire, sólo sirve para debatir sobre castillos en el aire.

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Imagen del Campeonato Mundial Universitario de Debate en Español 2018, que se celebrará en Chile.

Tras el mundial de debate, Carlos Valverde reflexionaba en este medio sobre el espíritu de las mociones. Todo ello por la controversia generada en el CMUDE 2017 por una moción en la que se cuestionaba si la pedofilia debería estar incluida en el colectivo LGTBI. El consenso era general: se llevan debatiendo barbaridades desde hace mucho tiempo, quizás había que haber parado esto hace mucho.

Si bien Carlos hacía una reflexión sobre cómo se ha llegado hasta aquí, convendría hacer una reflexión sobre hacia dónde vamos. Concibo el debate como un instrumento para la reflexión, una herramienta que te ayuda a pensar y a cuestionar elementos de la sociedad. Bajo mi punto de vista, partiendo de esta base, pensar sobre problemáticas inexistentes no tiene utilidad alguna.

El problema de debatir sobre el fin de la Iglesia Católica o sobre la pedofilia como un colectivo dentro del LGTBI es que no son debates verosímiles. Al contrario, son debates que tienden a la demonización de un grupo de personas sin más fin que ese. A su vez, el hecho de debatir sobre asuntos inexistentes es que los verdaderos temas candentes de la sociedad no van a ser planteados.

Dicho de otra forma, debatir el fin de la Iglesia es un absurdo, algo vacuo que no va a llevar a nada porque no va a hacer reflexionar sobre una realidad a nadie. Lo que no es un absurdo es plantear la laicidad del Estado basándonos en los postulados civilistas que rigen la mayoría de las Constituciones del S. XX. O, al contrario, si aceptamos (tal y como afirma Luis Alberto de Cuenca) que nuestra sociedad se basa en los fundamentos del Derecho Romano, la Iglesia Católica y la filosofía helena, no resultaría insustancial debatir sobre lo oportuno de ampliar los acuerdos con la Santa Sede.

Esto no es incompatible con ser políticamente incorrecto, lo que sucede es que la incorrección también debe de servir para el crecimiento personal, no para hacer rabiar a nadie. Las denuncias artísticas, por ejemplo, siempre tienden a ser incorrectas o transgresoras. Claro, que la diferencia está en que estas protestas, esa incorrección, sirve para pensar; las mociones sobre castillos en el aire, no. Las mociones sobre castillos en el aire sirven para reflexionar sobre castillos en el aire. Si, además, arremeten contra un colectivo, entonces sirven para reflexionar sobre castillos en el aire y hacer sentirse mal a gente, es decir, que no sirven para nada.