Pediatra del Hospital Macarena premiada por la Real Academia de Medicina

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Andalucía al Día, premio pediatría

La Real Academia de Medicina de Sevilla ha galardonado recientemente a la pediatra María José Carbonero, especialista del Hospital Virgen Macarena, con el premio ‘Profesor Alberto Valls y Sánchez de Puerta’, al mejor trabajo presentado sobre Área o Especialidad Pediátrica.

El trabajo ‘Rentabilidad de la determinación de la procalcitonina en el síndrome febril del niño’, tenía como principal objetivo conocer el rendimiento de la procalcitonina (PCT) recientemente incorporada a la cartera de servicios del hospital, como predictor de infección bacteriana grave en niños entre 29 días a 14 años de edad que acuden a urgencias por fiebre, en comparación con otros predictores como valores de leucocitos, neutrófilos y PCR.

La fiebre es el motivo de consulta más frecuente en los servicios de urgencias pediátricas representando entre un 10,5 a un 25 % de las visitas. Los pacientes consultan cada vez con menos horas de evolución, y es importante diferenciar entre un proceso banal de uno grave. La mayoría de los procesos son víricos, siendo prioritaria la detección precoz de la infección bacteriana potencialmente grave (IBPG). El concepto de IBPG engloba bacteriemia oculta, sepsis, meningitis bacteriana, neumonía, infección del tracto urinario, artritis séptica y osteomielitis aguda.

La valoración clínica tiene sus limitaciones, pues niños con enfermedades infecciosas potencialmente graves pueden presentar al inicio una apariencia normal. En este sentido los múltiples estudios publicados muestran que un número no despreciable de niños menores de tres años, sobre todo menores de tres meses, aún cuando presentan un buen estado general, padecen una IBPG.

Metodología

La Dra Carbonero llevó a cabo un trabajo retrospectivo en el Servicio de Urgencias de Pediatría durante el año 2.013, sobre 157 niños con fiebre que cumplieron los criterios de inclusión del estudio y en los que hubo que solicitar analítica, y en los que se midieron los niveles de PCT por método cuantitativo, ajustado al protocolo previo a su implementación y con los puntos de cortes aportados por el laboratorio.

El 71 % de los pacientes fueron menores de 36 meses, y un 86 % acudió por fiebre de menos de 24 horas de evolución. El diagnóstico de IBPG se realizó en 37 pacientes, mostrando la PCT una mayor correlación con IBPG que el resto de parámetros estudiados (Leucocitos, neutrófilos y PCR).

Tras los resultados obtenidos se demuestra que la PCT es un marcador de infección que aumenta tempranamente, es sensible y específico, capaz de diferenciar las infecciones bacterianas graves de las víricas, y permite utilizar mejor los recursos disponibles evitando exámenes complementarios innecesarios. Todo lo cual hace que puedan disminuir los ingresos hospitalarios, y se reduzca la utilización injustificada de antibióticos, en términos generales.

Aunque sumamente útil, la PCT no es lo suficientemente sensible y específica, como para ser utilizada como único test para descartar la IBPG, pero es de inestimable ayuda, sobre todo, para los de menor edad y menor tiempo de evolución, apoyados siempre de la clínica y de los clásicos marcadores de infección, leucocitos, neutrófilos y PCR.