Primera exposición en España de David Salle en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga

1404
Andalucía al Día, exposición David Salle

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presenta la primera exposición de David Salle en un museo en España tras más de quince años. En Inspired by True-Life Events, título de la exposición comisariada por Fernando Francés, el artista norteamericano presenta 32 pinturas realizadas desde 1992 hasta la actualidad. Sus lienzos, conjugan fórmulas tomadas de diversos campos expresivos con temáticas escenográficas de fuerte impacto emocional. Sus grandes formatos, incluyen una variedad de imágenes que mezclan cultura, palabras y objetos con elementos provocativos.

Del 16 de septiembre al 4 de diciembre de 2016

“Siempre he pensado que el arte es como un sistema fluvial. Un gran río, ancho, con muchos afluentes, del que todos somos parte. No me preocupan las influencias artísticas o llegar demasiado tarde. Siempre he estado más interesado en la sensación de continuidad. Una imagen que tengo en la cabeza es la de un rollo de película, algo que se puede rebobinar o correr hacia adelante, unido en su principio y fin”, explica David Salle (Oklahoma, EEUU, 1952). Este paralelismo explica el arte de David Salle a la perfección, pues se le ha adscrito a diversas tendencias del arte, como al postmodernismo americano, neoxpresionismo, simulacionismo, bad painting o la New Image Painting. Salle ha ayudado a definir la sensibilidad postmodernista, aunque no se defina como tal.

El artista norteamericano expone en el espacio principal del CAC Málaga trabajos realizados desde 1992 hasta la actualidad, tras más de quince años sin exponer de manera individual en España. Para Fernando Francés, director del CAC Málaga, David Salle “explora el vínculo intangible entre los objetos, las imágenes de sus obras flotan en un mundo fragmentado de simultaneidad poética. Sus pinturas versan sobre el olvido, la pasión y el deseo. Sentimientos melancólicos que enfatizan conflictos privados y que, como en la pintura de su colega Eric Fischl, no sólo designan fantasías, sino que, además, expresan el carácter místico y misterioso que supone el encuentro con la mujer, siempre a medio camino entre lo fascinante y lo tenebroso”.

Salle dibuja inspirándose en el rico vocabulario visual de pinturas ya existentes. Crea assamblages basados en anuncios publicitarios, la cultura del día a día y modelos de la Historia del Arte, tanto clásicos y barrocos como Velázquez y Bernini, impresionistas como Cézanne, surrealistas como Giacometti o Magritte y en especial artistas pop-art como Jasper Jons o el pintor y escultor figurativo Alex Katz, además de algunos matices compositivos que recuerdan a Picabia. Por otra parte, artistas españoles como Carlos Alcolea, Chema Cobo o Guillermo Pérez Villalta (tres de los integrantes de la Nueva Figuración Madrileña de los 70), incitados por la necesidad de romper con el arte tardofranquista establecido, fueron Influenciados por artistas transgresores americanos como David Salle, practicando una pintura desacomplejada con imágenes seductoras vivamente coloreadas.

En el mundo pictórico de Salle hay dos artes, uno que refleja el yo singular y otro que saca a la luz el yo múltiple y fragmentado. El artista juega con los límites del soporte, realiza una separación real en el interior de la superficie del lienzo, consiguiendo que estos funcionen como cuadros internos, inexistentes fuera del que los contiene, son huéspedes selectos. David Salle consigue que estas formas autónomas, regladas mediante criterios de coherencia, aseguren la unidad de la obra. Como en el óleo Silhouette, 2000, en el que hasta cinco lienzos conforman esta obra dividiendo la imagen, primero en dos partes que funcionan como espejos enfrentados y en el interior de uno de estos, otros tres integrados con detalles de una rama y esculturas. O en Sky King, 1998, donde utiliza el mismo recurso para dividir la obra e insertar un bodegón.

El tema central de la obra de Salle es omnipresente, la mujer como emblema de la sexualidad. Salle no pinta texturas corporales, pinta imágenes de cuerpos, pantallas imaginarias sobre las que se esbozan los perfiles de la ausencia. Una sexualidad fantasmática, mujeres espectrales cubiertas por veladuras, conseguidas gracias a pinceladas que forman capas muy finas y al tono grisalla de sus obras (Untitle, 1992).

Para David Salle, el tema cede a la forma, la iconografía está en un segundo plano, siendo lo primero la expresión pictórica. Edita y reconstruye imágenes a su antojo con sus propios propósitos. En Big Bend, 2014, obra basada en otra pintada por George Caleb Bingham (pintor americano muy popular de mitad del s.XIX), aprovecha la balsa y suprime lo que no necesita, siendo esta vez la primera, que se permite usar la perspectiva, algo que para el artista es un engaño, pues no se considera para nada un pintor de escenas. El realismo de la disposición de la balsa y los pescadores coexiste con imágenes que flotan en el espacio, lucha que se hace palpable entre los mismos elementos utilizados para la pintura, acrílico para el fondo, y óleo para la superficie. David Salle pinta cuerpos de mujeres como figuras fantasmagóricas de colores que parecen empujar la superficie o a otras figuras (Charge!, 2012 y Big Bend, 2014).

David Salle (Oklahoma, USA, 1952) reside y trabaja en Nueva York. El artista, es uno de los principales exponentes de la nueva pintura figurativa surgida en la década de los años ochenta.

Entre sus exposiciones individuales destacan las realizadas en Skarstedt, Nueva York, USA (2015); Mendes Wood DM, São Paulo, Brasil (2014); Leeahn Gallery, Seúl, Corea del Sur (2013); The Arnold and Marie Schwartz Gallery Met, Metropolitan Opera House, Lincoln Center, Nueva York, USA (2012) o The Whitney Museum, New York (1986) entre otras. Recientemente, Salle ha participado en colectivas en el Parrish Museum, New York, USA (2016); Whitney Museum, New York, USA (2015); Minsheng Art Museum, Shanghai, China (2014) o Kawaguchiko Museum of Art, Yamanashi Prefecture, Japón (2011).