Primera parada “defensiva” en el Castillo de Moguer

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Andalucía al Día, Castillo de Moguer
Torre norte y lienzo del Castillo de Moguer

Descubrir o redescubrir nuestro pasado recorriendo recintos históricos nos hace ver con más claridad nuestro entorno. Conocer nuestro legado es fundamental para entender cómo hemos evolucionado, y comprender nuestras realidades identitarias e históricas. Partiendo desde esa premisa, el programa ‘Descubre tus fortalezas’, nos invita a pasear por el Castillo de Moguer, la Torre Almenara de Punta Umbría, los Búnkeres de Mazagón, las Murallas y Castillo de Niebla, y el Castillo y Fuertes de Encinasola. Y todo ello gratis. Sí, han leído bien. Visitas culturales gratuitas de la mano de arquitectos y arqueólogos que nos guiarán por los recovecos de los sistemas defensivos más relevantes de la provincia de Huelva.

Nuestra primera parada será este domingo 9 de octubre en el Castillo de Moguer. Una construcción que durante mucho tiempo estuvo perdida dentro del urbanismo de la población -“solamente por la toponimia de las calles se podía identificar que realmente estaba allí”-, que ahora es visitable, y que cuenta con ciertas “peculiaridades” que le diferencian de otras fortalezas.

“El recinto se invadió durante el siglo pasado con bodegas y otras construcciones que se anexaron a la muralla, y prácticamente se perdió. En los últimos años se ha hecho un esfuerzo por volver a recuperarlo, y creo que va a ser una sorpresa para los que lo visiten. Además es un castillo que tiene unas particularidades muy concretas, es un poco diferente al resto, porque realmente fue un castillo como tal, pero también fue un palacio. Y ese matiz lo diferencia con respecto al resto de las construcciones castrenses que tenemos en esa zona de la provincia”, nos explica Ismael González, arquitecto que nos guiará durante la visita.

Andalucía al Día, Castillo de MoguerEl momento en el que se construye es una época en la que los señoríos son los que empiezan a tener el dominio de los territorios, “y en este caso la familia que tenía la propiedad del castillo -la Casa de Portocarrero- optaron por vivir en él, y por esa razón se materializó un programa de necesidades que coincidía con una villa palaciega”.

Con el paso del tiempo, el desuso de la construcción provoca ‘desgastes’ y un desmejoramiento palpable en la edificación, que se acentúan a partir del terremoto de Lisboa. “Quedó muy deteriorado. La zona interior prácticamente está desaparecida y, hoy por hoy, lo que tenemos son los lienzos exteriores y parte de las torres que estaban en las esquinas. También es cierto, que el permiso de los ‘concejos’ para poder utilizar el espacio para bodegas, provocó bastante cambio en la fisionomía del original castillo, en relación a lo que ahora mismo vemos. Pero también sirvió para mantenerlo, porque en cierto modo las construcciones que se fueron anexando a la muralla utilizaron la propia muralla como medianera, con lo cual sirvió para que llegase a nuestros tiempos. Posiblemente, si eso no hubiese sido así, las murallas se habrían perdido”.

El pueblo fue creciendo a partir del núcleo defensivo del castillo, esto es, a través del núcleo de protección de la zona, y podríamos decir que “se acaba comiendo el castillo”, de hecho, hay una calle que lo atraviesa. “Me parece muy curioso y creo que es una cuestión importante a tratar, y que todos los que estemos allí intentemos averiguar y descubrir cómo va creciendo y cómo surgen los recorridos a través de él”.

Luego, como nos explica Ismael, será el momento de “ponerlo en escala”, históricamente hablando, y cuya explicación llevará a cabo el arqueólogo Francisco Alvarado. “Estos dos enfoques son necesarios para comprender el recinto en toda su extensión porque aunque son diferentes, al mismo tiempo, son complementarios. De alguna manera la historia te da las herramientas de explicar el presente mirando al pasado, y si nos referimos al plano arquitectónico, sus objetivos son los mismos, desde un punto de vista distinto”.

Inicialmente los expertos calificaron al Castillo de Moguer de época árabe “porque el sistema utilizado fue el de mampostería, que era el que utilizaron los almorávides y almohades”. ¿Qué ocurre? “Que una vez que termina el periodo andalusí los cristianos siguieron con ese sistema. De hecho, muchos albañiles eran mudéjares. Así que se sigue utilizando el mismo sistema hasta el siglo XIX. El Castillo de Moguer, en concreto, está construido en el siglo XIV y pertenece a la época cristina. Periodo de la señorialización del territorio, en la cual, el rey empieza a donar espacios a su corte, para que, de alguna manera, le devuelvan el favor de cara a posibles luchas nobiliarias”.

Una de las curiosidades del Castillo de Moguer -que se puede observar en cuanto se accede a él- es la gran plaza abierta con la que nos ‘topamos’ al entrar. “Ahí falta un edificio entero -nos explica Alvarado- lleno de claustros, terrazas, patios porticados, almenas, etc. Una serie de estructuras que ya no están, pero por suerte sí tenemos ‘la planta’, donde se pueden observar las subdivisiones de los espacios internos gracias a un estudio arqueológico que se hizo. Así que vamos a explicar todo eso, vamos a levantar un edificio de dónde no lo hay, para que la gente cambie esa perspectiva que tiene del castillo”.

Cabe recordar que la visita -recomendada para todo tipo de público- para el Castillo de Moguer será este domingo 9 de octubre, hay programadas dos visitas culturales gratuitas (una a las 12:00 y otra a las 16:00 horas), para las que no es necesario reservar plaza, ya que bastará con estar a la hora indicada en el punto de encuentro.

Además, ‘Descubre tus fortalezas’ difunde semanalmente sus actividades a través de Facebook (Castillos de Huelva) y Twitter (@Huelvacastillos). Y para más información, los interesados pueden contactar a través del correo electrónico: castillos@arquihuelva.com y por teléfono en horario de oficina en el teléfono del Colegio de Arquitectos de Huelva: 959 541 185.