Intenten prohibir las banderas y no se hablará de la deuda

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Andalucía al Día, Esteladas
Foto Europa Press

El Partido Popular ha lanzado una bomba de humo para que los codos se asienten en las barras de los bares sobre un tema que, en realidad, es de una importancia menor comparado con el hecho de que nuestra deuda acaba de pasar el 100 % del PIB y el caso de la Púnica, que es lo único que, de momento, ha dado un sorpasso:

“Prohiban las banderas y digan que quienes las llevan son unos violentos, así no se hablará de otra cosa”.

Entre tanto, resulta que Granados reunió a unos treinta alcaldes de la Comunidad de Madrid en la sede de la Calle Génova (según cuenta el por entonces Alcalde de Boadilla del Monte) con la misión de decirles que recaudaran dinero para la campaña electoral, todo ello, por supuesto, en B. Sin que Rajoy lo supiera, dos plantas más abajo del edificio donde -por lo visto- trabaja, se reunieron treinta personas ¡treinta! para recaudar dinero en negro; de esos treinta ninguno cogió el teléfono y llamó a Rajoy o a Esperanza Aguirre para contarles que Granados les había pedido que se corrompieran. Desde luego, dadas las circunstancias, nadie puede decir que el Partido Popular no está unido en, por lo menos, una cosa: Con las banderas estrelladas, Albiol tiene su parecer; en cuanto al liderazgo de Rajoy, Aguirre piensa diferente; en cuanto a medidas económicas, Aznar prefiere no pronunciarse… Eso sí, a la hora de captar fondos, ahí no hay nadie que diga ni mú.

A unos cinco kilómetros de la Calle Génova está el Palacio de la Moncloa, donde un genio llamado Mariano Rajoy hace recortes para así poder reducir la deuda pública. Es un tipo eficiente, un trabajador nato, un oficinista de aquí te espero, un técnico en cuestiones tanto de la vida como de la profesión… Y aún así coge la deuda, que es muy puñetera, y sube. ¡Pardiez! ¿A qué velocidad supina no trabajará ese cerebro, que se lía a recortar en todo, pero recorta tan sumamente mal que consigue que la deuda siga subiendo?

Este dato nos da otro que es revelador: La deuda ha crecido con Rajoy más que con Zapatero. Resulta que aquel al que vilipendian y acusan, aquel del que dicen “el peor Presidente de la historia”, ese con el que amenazan “Con la izquierda volverán las políticas de Zapatero”… Con ese tipo creció menos la deuda que con Rajoy, tres puntos menos, concretamente.

Rajoy pensó que con sus recortes en todo, sus reformas laborales de ora et labora y sus medidas prohibitivas haría desaparecer la que, por ahora, ha sido su peor enemigo: La realidad.