Quemando mi televisión

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Ese ha sido mi plan de fin de semana. He cogido el plasma y me lo he llevado al canal seco del parque de al lado de mi casa. Le he dado candela con gasolina de mechero y me he sentado en una piedra a tomarme una cerveza y fumarme un cigarrito viendo la escena.

Porque la única otra opción era usarla de pisapapeles. Antes de seguir viéndola me quemo los ojos con vodka, al estilo ruso. Es increíble como se ha degenerado el asunto de los medios españoles. Joder, cualquier dia van a montar el puto Ministerio de la Verdad. Y al que protesta, lo mandan al paredón.

Una mentira, otra mentira, una falacia, un mojón en la boca…¡Que me ha gustado lo de la autopsia de mi querida Rita! Sale y TVE desde dirección manda silencio de radio a toda la cadena. Evidentemente, la redacción se queja y nos enteramos todos. No mola eso de divulgar que la palmo a raíz de la cirrosis de caballo que arrastraba, por borracha y cafre. Era una persona respetable y se le hace un especial sobre cómo la matamos entre todos y ella sola se murió, ¡muerte a esos locos de las redes sociales! Pues no, murió por hartarse de ginebra cara en restaurantes de lujo. Por no decir más cosas que seguro que se echaría en lo alto cada dos por tres, como la mayoría de ellos y de este país en general.

Vaya mierda de democracia en la que el presidente no tiene huevos de ponerse delante de la prensa a micro abierto. Vaya mierda de evidencia. Vaya mierda de gente. La única forma de saber hoy en dia algo similar a la verdad es navegar por Internet, que por mucho que quieran siempre va un paso por delante a su control (aún, dales tiempo) y recoger un montón lecturas entre líneas. Pero no todo el mundo sabe leer entre líneas…No es algo que se enseñe en los colegios, no señor.

Así que mi televisión sirve más como leña que como medio informativo. Total, para leer noticias las lees en los diarios online. Vivimos viendo series por el ordenador. Que se jodan, se les está cortando el grifo porque la audiencia sigue cayendo en picado. Primero fueron los periódicos clásicos, y en breves vendrán las cadenas televisivas. Y dirán que es por moda. Una mierda grande y recien puesta, tamaño mi perro. De las que te hacen buscar un bordillo o un jardín con el que jugar con la estática.

Van a caer porque no somos tan tontos como se supone que deberíamos de ser. Nos infravaloran, eso me dice el olor a plástico quemado. Que a este país le encanta pensar que el vecino es más tonto que él, y eso siempre nos ha traido problemas. Somos de sangre caliente.