¿Quiénes son realmente los reyes de la baraja? La respuesta te sorprenderá

Mucho se ha hablado sobre los reyes de la baraja, pero poco se ha escrito.

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Rey de España. Europa press

En este mundo rampante de preguntas contestantes y Batmanes flamencotes que cantan copla en las noches del Manhattan juvenil, hay algo que ha pasado de largo: ¿Quiénes son los reyes de la baraja española? ¿A qué se dedican? Cuando nadie les ve, ¿pueden ser o no ser?

La pregunta la hacia María José Luque antes de ayer noche. Sabe mucho, la muy bandida. Rápidamente mandamos a un señor que era manco a por comida al chino de abajo de las oficinas y el manco nos mandó a tomar por donde yo les diga con la excusa de que a ver cómo traía las bolsas, añadiendo, como en un sufijo, un recuerdo un tanto zafio a nuestras familias y amigos, lo cual calificamos como un exceso.

Tras una ardua investigación, hemos encontrado esto:

Rey de Oros: Oros fue un país entre la fría Suecia y la lejana Oklahoma, se hizo famoso por su idiosincrasia bandolera, sus pepinos azures como el mar azur y su Feria de Abril. El Rey en cuestión se llamó Eustaquio, de la dinastía de los Garcíanssen. Popular en cualquiera de los casos por tocar el triangulo flamenco con los pies. Oros fue conquistado por Luis Fonsi cantando bajo sus rejas, porque desde que tiene esos brazos y canta esos temitas que tanto lo petan con el veranito, el tipo se ha vuelto del todo irresistible.

Rey de Espadas: Espadas fue un reino donde predominaba la navaja gruesa. Según los cronistas de la época, se trató de un país sin sitio fijo lleno de ciudadanos del mundo que escuchaban los primeros discos de todo antes que nadie y llevaban un bigotito muy fino, muy fino, finísimo, vamos. El Rey en cuestión se llamó Carpentié James Allan José Alfredo de la Ciencia, pero le llamaban Kiko. El país cayó en desgracia cuando lo visitó Turista en tu pelo.

Rey de Copas: Copas, del griego “Kopás”, estaba en la Grecia clásica. Documentos encontrados en la Puerta de Toledo, que actualmente se encuentra en el Museo Británico, afirman que allí reinaba mucho el por aquí te quiero ver y la sandunguería trabajada. Y en los ascensores ponían, hace ya ni se sabe de tiempo, pueden haber pasado tela de años, las versiones que salen en el programa de Bertín. Copás era todo una asamblea, se puso, por ver si quedaba tranquilo, la cara de uno que se dedicaba a vender el coca-cola, el fanta, el cacahué, bombón helado, la papa frita y el cartucho de camarón. No se quedó tranquilo.

Rey de Bastos: Bastos, del griego “bastós”. Lejos de lo que se pueda pensar, la isla griega de Bastos presumía de Democracia más que nadie. A la mínima que había una trifulca en Atenas, ahí estaba Bastos poniendo la Democracia encima de la mesa. Sonaba aquello que parecía un muerto. No veas tú las estatuas de Bastos cómo eran. El Rey de Bastos que está representado es Koralis Potomas, pero más que hablar del Rey, merece la pena hablar de la sota. Porque el Rey tenía que estar porque es un cargo heredado, pero imaginaos lo democrático que sería el tío que sale de sota de Bastos.