Ramírez de Arellano reclama un consenso social y político que brinde estabilidad a la ciencia y la educación

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Andalucía al Día, Foto Sectorial CRUE
El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, asiste en Sevilla a la reunión de la conferencia sectorial de I+D+i de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Oficina del Portavoz del Gobierno. Foto: GC)

El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, ha señalado hoy que “la incertidumbre es el peor enemigo de la ciencia y la educación, porque son proyectos a largo plazo, sensibles a los cambios bruscos de rumbo, de ahí la urgencia de alcanzar de una vez un consenso social y político que nos brinde estabilidad”.

Ramírez de Arellano, que ha asistido a la comisión sectorial de I+D+i de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), ha destacado la importancia de este tipo de encuentros “para que nuestro sistema universitario avance desde el debate y las experiencias compartidas”.

En este sentido, ha trasladado a los miembros de la comisión que Andalucía ha aprobado recientemente el nuevo plan de investigación, el PAIDI 2020, “que asume el papel estratégico de la I+D+i, da un nuevo paso para atender retos en la gestión de la ciencia y en el que estamos trabajando para su rápida puesta en marcha”.

El titular de Economía ha insistido en que “la política de austeridad ha visto la ciencia como un gasto, no como una inversión, marcando un descenso en los presupuestos”. Frente a ello, ha destacado la necesidad de “más ciencia y más conocimiento para atender a los retos sociales, en lo que tenemos que estar todos implicados”.

Entre las cuestiones más importantes que es necesario atender en el ámbito de la ciencia, Ramírez de Arellano ha señalado “el tema el personal, para no tirar por la borda años de esfuerzo científico y condenar el mañana”.

En este ámbito, ha insistido en que es “una obligación captar, retener y formar el talento de nuestros jóvenes”, una medida que el nuevo PAIDI contempla con “la incorporación de casi 7.000 científicos al sistema en cinco años”.