Razones para apostar por Susana Díaz

Susana Díaz puede estar cerniendo lo que puede ser la verdadera cosa total del PSOE: Su candidatura.

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Susana Díaz en el Parlamento de Andalucía. Europa Press

En estos momentos de la vida en lo que todo es pasable, opinable, singularizable, tan palpable como papable y versionable en reggeatón, Susana Díaz puede estar cerniendo lo que puede ser la verdadera cosa total del PSOE: Su candidatura.

Entre los argumentos que encontramos para apoyarla, podríamos citar, por ejemplo, por decir algo, para que no se quede en el tintero, por si no lo ha dicho nadie, para que no se quede en el aire así pululando sin ser verbalizado, para que no vengan luego los de siempre diciendo que no lo hemos dicho, que luego siempre vendrá alguno a decirme que si no dije lo que tenía que haber dicho en el momento de decirlo, ya, una vez pasado el momento dicho al que me he referido anteriormente, ya no lo voy a poder decir; pues por eso lo digo ahora, vaya a ser que se me olvide, que mi argumento para defender que Susana Díaz es la que tiene que liderar al socialismo de este país…

…(antes de decirlo quiero decir que en mi opinión es el mejor argumento posible, pero que, cuidao, que esto es sólo una opinión sobre una opinión, es decir, una meta-opinión, el caso, que yo que para mi que es el mejor argumento que van ustedes a leer. Y no es por vacilar, pero yo creo que es así, porque se oye cada cosa por las calles de España que es que vaya tela las cosas que tiene uno que escuchar, que no lo digo por nadie, pero es que vamos, vamos, vamos lo que tiene que escuchar uno, como si no tuviera uno cosas que hacer para tener que escuchar las cosas que se escuchan)…

¿Por dónde iba? ¡Ah! Pues eso, que mi argumento para defender a Susana Díaz yo creo que es el definitivo y el definitorio de lo que tiene que ser el PSOE, porque ustedes dirán que esto y que lo otro y yo puedo decir que esto y que aquello porque estamos en un país libre y otra cosa no, pero uno puede decir lo que quiera siempre y cuando no caiga en el insulto, que se pone uno a escuchar el telediario y vamos, vamos, vamos lo que suelta alguno por la boca que parece que se ha tragado un DVD de Rambo. Pero, chiquillo, ¿tú te puedes creer que te puedas alterar tanto? Ay, de verdad, yo es que no puedo, ¿eh? Eso, que me lío, que no se puede caer en el insulto y hay que ser muy respetuoso porque estamos en una democracia y la democracia es la democracia desde la demo hasta la cracia, y el que no quiera democracia pues también es muy respetable, pero se tendrá que ir a vivir a otra parte que no sea democrática a decir sus cosas (si es que le dejan, claro, porque si no hay democracia lo mismo no le dejan decir ni que no está a favor de la democracia, que esa gente es muy rara).

Y cuando me pregunta la gente yo se lo digo claro: ¿Yo? Democracia siempre y de toda la vida, vamos, desde chico. Ya saben ustedes que siempre he tenido las cosas claras y hablado de forma directa.