“Ojalá cuando vuelva a casa me haya llegado al fin la carta de Hogwarts”

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'Animales fantásticos y dónde encontrarlos', foto David Yates

“La historia comienza en 1926, unos 70 años antes de las aventuras de Harry Potter. Newt Scamander (Eddie Redmayne), un magizoólogo, llega a Nueva York con una maleta llena de criaturas mágicas. Sin embargo, sin darse cuenta, intercambia su maleta con un no-maj (un muggle o persona no mágica) llamado Jacob Kowalski (Dan Fogler) y se ven envueltos en un entuerto tremendo cuando algunos de los animales fantásticos se escapan de la maleta.”

Este viernes fue el estreno mundial de ‘Animales fantásticos y donde encontrarlos’, la adaptación cinematográfica del libro homónimo de J. K. Rowling, creadora de la saga ‘Harry Potter’.

Es sumamente difícil, para un fan como yo de los libros y las películas del niño mago, hacer un análisis imparcial del filme. Por lo que finalmente he decidido realizar dos: uno en el que intentaré resumidamente dar mi opinión objetiva y otro en el que daré rienda suelta a mis emociones. Este último va a estar lleno de spoilers, así que si aún no has visto la película, te aconsejo que dejes de leer en ese punto y vuelvas cuando la hayas visto. Empiezo.

La historia comienza en 1926, unos 70 años antes de las aventuras de Harry Potter. Newt Scamander (Eddie Redmayne), un magizoólogo, llega a Nueva York con una maleta llena de criaturas mágicas. Sin embargo, sin darse cuenta, intercambia su maleta con un no-maj (un muggle o persona no mágica) llamado Jacob Kowalski (Dan Fogler) y se ven envueltos en un entuerto tremendo cuando algunos de los animales fantásticos se escapan de la maleta. Ayudados por la auror Porpertina ‘Tina’ Goldstein (Katherine Waterston) y su hermana Queenie (Alison Sudol) intentarán recuperar a las bestias desaparecidas mientras un misterioso ser destruye la ciudad. Mientras tanto, otro auror llamado Percival Graves (Colin Farrell) intentará encontrar al causante de la destrucción de Nueva York.

La película tiene un fin meramente comercial, es algo innegable, puesto que la idea de la productora es hacer una pentalogía a partir de un libro que no supera las 60 páginas. Algo que ya nos suena de otra película como El Hobbit. Sin embargo, eso no quita que hayan conseguido hacer una película entretenida y con ese toque fantasioso que siempre acompaña a la saga de Harry Potter. Queda claro también que no es una película para niños. Es para aquellos que fueron niños y crecieron soñando en recibir su carta de Hogwarts. Las escenas tienen ese deje tenebroso y oscuro de ‘Las reliquias de la muerte’ aunque entremezclándolo con un toque de humor canalla, digno de los gemelos Weasley. Es muy positivo el hecho de ser totalmente independiente de la saga que le precede. Uno puede disfrutar de un enorme bol de palomitas y un refresco mientras ve la película, sin necesidad de saber quién es Harry Potter, y disfrutar enormemente.

Si no has visto la película y quieres verla, es preferible que dejes de leer ahora y vuelvas en otro momento. Quizás seas de aquellos que quieren saber el final antes de ver una película, en cuyo caso sigue leyendo porque la voy a destripar al completo. (Y puede que incluso algo de las siguientes pelis.) Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.

Después de varios años vuelvo a sentarme en el cine y a escuchar la banda sonora que te transporta a Hogwarts mientras que sale en pantalla el logo de Warnes Bros. Los pelos ya los tengo como escarpias. Tengo los ojos llorosos ya y quedan por delante dos horas y media de película. Va bien la cosa. He venido a verla con las expectativas más bien bajas. Me he concienciado en casa para no decepcionarme. La saga Harry Potter se llama así por algo y aquí no sale. Va a ser un partido difícil para Newt Scamander. Se lo va a tener que trabajar si quiere ser uno de mis magos favoritos. Newt empieza bien. Es tímido, va a su rollo y no va de héroe. Lo va a ser, eso lo sabemos, para algo es nuevo protagonista. Esto no es Juego de Tronos.

De repente, se echa de amigo a Jacob, un muggle (inglés mágico británico always, que diría Snape) que es lo más parecido a Ron Weasley que han podido inventar. Y por eso gusta. ¿Dónde se ha visto un prota sin un compañero y amigo fiel? Qué fácil es darse cuenta que se va a llevar a la guapa de las hermanas Goldstein. Por las barbas de Merlín, es el nuevo Ron Weasley, ¿qué esperabais?

Sin que el pobre Newt quiera se empieza a ver entrometido en más problemas de los que esperaba. Y los va a tener que resolver él, que pasaba por allí. Ni que fuera Potter. Y encima está el auror, Percival Graves, que se le ve en la cara que le gustan mucho las artes oscuras y separar a los magos de los muggles. Muy pureza de la sangre y muy un mal por el bien común, que suena mucho a seguidor de Gellert Grindelwald, un mago tenebroso europeo. Y si encima se saca del bolsillo un colgante de las reliquias de la muerte… Nos lo deja muy deducible a los auténticos fanáticos.

Ojito a la segunda ronda de lagrimitas que se me caen, cuando Graves le pregunta a Scamander porque le cae tan bien a Albus Dumbledore. Albus está vivo. Qué bonito es el pasado.

La cosa prosigue con la búsqueda de los animales perdidos de Scamander. Aparece un animalejo graciosísimo llamado escarbato, que nos da más de una escena desternillante durante la película y mete en muchos líos a los protagonistas.

La peli sigue, nos enteramos que Graves está utilizando a un chico llamado Credence para buscar al ser que destruye la ciudad. Al final, este chico resulta ser el Oscurial, una fuente de magia reprimida muy poderosa, que Graves estaba buscando para utilizarlo en su propio beneficio y servir de catalizador de la guerra en muggles y magos.

Qué tío más malo, el tal Graves. Normal, como que es Grindelwald disfrazado durante todo este tiempo. Newt utiliza una de sus criaturas para detenerlo y revelar su verdadera identidad. Y sí, Johnny Depp también va a hacer de Grindelwald. ¿Hay algo que no sea este hombre? A ver quién hace Dumbledore en las siguientes películas. Capaz de ser también Johnyy Deep.

Se acaba la película. Suena la banda sonora. Estoy visiblemente emocionado. La sala se pone a aplaudir. Me pongo a aplaudir. Ojalá cuando vuelva a casa me haya llegado al fin la carta de Hogwarts.

Lo único malo de película es que Newt y su timidez no son capaces de darle ni un beso a Tina cuando se despiden en el puerto. Era un dos para dos clarísimo. Y eso duele. Menos mal que los que hemos leído el libro sabemos que al final se casan. Travesura realizada.