Save the Children instala ante el Parlamento de Andalucía un supermercado con productos infantiles

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© Lolo Vasco_Save the Children

Según una encuesta realizada por Save the Children, desde que estalló la crisis socio-económica derivada de la Covid-19, la tendencia actual es que las familias vulnerables están reduciendo gastos esenciales por no poder afrontarlos. En este sentido, el 82% de las familias vulnerables encuestadas ha reducido gastos en alimentación, el 47% se ha visto obligada a pedir ayuda económica a familiares o amigos, el 53% ha retrasado los pagos de alquiler o hipoteca y el 78,5% ha retrasado el pago de recibos.

“Si esto no fuera suficiente, las previsiones de futuro son aún más preocupantes. La Comisión Europea, entre otras entidades públicas y privadas, en su documento de recomendaciones a España el 20 de mayo, ya ha avisado de que Andalucía sufrirá de manera especial las consecuencias económicas de la crisis sanitaria”, señala Cuenca, quien critica que los actuales presupuestos niegan las actuales y futuras consecuencias socioeconómicas de la pandemia para la infancia más vulnerable de Andalucía.

La ONG lamenta que el borrador del Presupuesto andaluz presentado el 4 de noviembre, a pesar de haber crecido un 3% de manera global y del compromiso del Gobierno andaluz para luchar contra los efectos que la Covid-19 está teniendo en las familias más vulnerables, no contempla un aumento en las partidas dedicadas a prestar atención inmediata a la población más empobrecida, incluso, ha reducido su dotación, como en el caso de la Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía (RMISA).

Esta prestación, a pesar de ser la principal herramienta con la que cuenta el gobierno andaluz para erradicar las altas tasas de pobreza en la comunidad autónoma, ha sufrido una reducción de 20 millones de euros. “No podemos entender que en un momento de emergencia social como el que estamos viviendo, el ejecutivo regional reduzca tan significativamente una partida tan necesaria para combatir la pobreza”, apunta Cuenca.

En esta misma línea, a la organización también le preocupa que en la memoria de presupuestos no se haga alusión al cambio de la RMISA para priorizar la atención a las familias con menores a cargo, como ha sido anunciado públicamente en más de una ocasión por Rocío Ruiz, consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación.

Por otro lado, Save the Children ha realizado una comparativa entre las dotaciones presupuestarias de 2020, sin crisis a la vista y bajo un escenario de mejoría económica, y los de 2021, con una crisis económica y de deuda a nivel mundial en el que se prevé una masiva destrucción de empleo y un aumento de las tasas de pobreza.

Además de la reducción de fondos para la RMISA, Save the Children ha puesto el foco en otras partidas que no prevén sufrir ningún aumento a pesar de la alarmante situación que se está viviendo. Es el caso de las líneas presupuestadas para Ayudas Económicas Familiares, con las que se espera atender a 31.800 personas menores de edad en Andalucía, y las Ayudas de Lucha contra la Pobreza Infantil. Ambas son transferencias de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación a los ayuntamientos andaluces para atender a familias más vulnerables con hijos a cargo y suponen un apoyo imprescindible a las entidades públicas para contener la crisis derivada de la Covid-19.

Una situación similar sufren las partidas dedicadas a las transferencias a las corporaciones locales para el funcionamiento de los servicios sociales comunitarios. Estos servicios, actualmente ya colapsados por la afluencia de familias que acuden a ellos, no van a recibir ningún incremento presupuestario. “No debemos olvidar que los servicios sociales son la puerta de entrada para muchas familias que no pueden afrontar pagos de necesidades básicas como la alimentación, vivienda, suministros básicos, etc. Son servicios esenciales que deben ser reforzados, no debilitados”, detalla Cuenca.

Por todas estas razones, Save the Children pide al Gobierno andaluz que reconsidere estas partidas y que contemple en su Presupuesto un incremento de la inversión social para evitar que las familias más vulnerables con hijos a cargo vean empeorada su situación como consecuencia de la Covid-19. “Tal y como están diseñadas las próximas cuentas andaluzas, tememos que el próximo año aumentará la pobreza energética, muchas familias no podrán permitirse una comida proteica al menos cada dos días y disminuirá considerablemente su capacidad para afrontar gastos imprevistos”, concluye Cuenca.