Save the Children presenta en Sevilla la biografía de Eglantyne Jebb

125

Save the Children ha presentado en el Real Alcázar de Sevilla la biografía de Eglantyne Jebb (1876-1928), fundadora de esta organización dedicada a la infancia e impulsora de la declaración de los Derechos del Niño. Y lo ha hecho en el marco de la celebración de su centenario y en el Día Internacional de la Infancia.

El libro La mujer que salvaba a los niños, de Clare Mulley, explica cómo Eglantyne Jebb fue capaz hace cien años de convencer a la clase política y a la sociedad británica de la necesidad de ayudar a los niños y niñas del “bando enemigo” después de la Primera Guerra Mundial.

En la presentación de la biografía han intervenido la presidenta del Parlamento de Andalucía, Marta Bosquet; la directora general de Infancia de la Junta de Andalucía, Antonia Rubio; el delegado del Área de Bienestar Social, Empleo y Planes Integrales de Transformación del Ayuntamiento de Sevilla, Juan Manuel Flores; Rafael Muñoz, director de Actuaciones Sociocultuales de la Fundación Unicaja; y el director general de Save the Children España, Andrés Conde. El acto ha sido conducido por la periodista de El Confidencial, Isabel Morillo y ha contado con la colaboración de la Fundación Bancaria Unicaja y el Ayuntamiento de Sevilla.

“Fuimos la primera organización dedicada exclusivamente a la infancia y la primera fundada por una mujer. Estamos muy orgullosos de ello”, ha explicado el director general de Save the Children durante el acto. “La visión de Eglantyne y todo su trabajo contra la violencia y la pobreza que sufría la infancia sigue teniendo sentido en 2019. Tendríamos motivos para refundar Save the Children hoy”, ha añadido.

La fundadora de Save the Children y su hermana Dorothy desafiaron esos límites impuestos y consiguieron concienciar e informar sobre lo que sucedía al otro lado del mar con los niños y niñas alemanes después de la Primera Guerra Mundial. “Es importante dar a conocer la figura de Eglantyne porque su historia es la de una mujer que logró romper estereotipos de género, cambiar mentalidades e impulsar los Derechos de la Infancia”, ha añadido.

Las arriesgadas campañas que llevó a cabo Eglantyne Jebb lograron poner de su lado a personalidades de la época tan relevantes como Winston Churchill o el papa Benedicto XV, pero también la llevaron a la cárcel. El reparto de folletos informativos que contaban la hambruna que sacudía Europa le hizo ir a prisión. Sin embargo, en julio de 1919, solo seis semanas después de la fundación de Save the Children, Eglantyne Jebb ya había logrado recaudar 400.000 libras esterlinas para ayudar a la infancia del “bando enemigo” de los ingleses.

Durante la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña movilizó para el conflicto a más de cinco millones de hombres, la mayoría menores de cuarenta años. Uno de cada ocho no regresó. La pérdida de una generación de jóvenes alentó enormemente el odio de la prensa y del pueblo británico hacia el “bando enemigo”. “Las hermanas Jebb fueron censuradas por la prensa británica por promover la paz y querer ayudar a los niños y niñas de Europa tras la Primera Guerra Mundial”, ha apuntado Conde. “Mientras se las criticaba, el número de muertos alemanes por hambre y enfermedades ascendía en aquella época. Da la sensación de que hoy en día, con otras guerras y otros niños y niñas, cometemos los mismos errores”, ha añadido.

Tras la gran guerra, Save the Children siguió ayudando allí donde más hacía falta. En 1921 apoyó a la infancia en la devastadora hambruna de Rusia en la que entre 15 y 20 millones de personas se enfrentaban a la inanición. En 1923 proporcionó ayuda por primera vez fuera de Europa y de Oriente Próximo y otorgó subvenciones a Egipto y Chile, así como a Japón tras unos terremotos que dejaron más de 200.000 muertos. “Hace 100 años Eglantyne aumentó la conciencia pública sobre la vulnerabilidad universal de la infancia, pero hoy debemos seguir haciéndolo. Una de cada dos personas que sufre abuso sexual en nuestro país es menor de edad; hay dos millones de niños y niñas sufriendo pobreza en España; y hay un millón y medio de madres solas que no pueden sacar a sus hijos e hijas adelante. Los políticos deben tomar conciencia de los asuntos que afectan a la infancia y tomar medidas”, ha dicho Conde.

En marzo de 1922 Eglantyne Jebb propuso por primera vez un documento que definiera los deberes de los adultos para con la infancia, y que cada país reconociera mediante la intervención del Estado o de la acción privada. En 1924 la fundadora de la ONG fue la principal promotora de la Declaración de Ginebra, un documento que se convirtió en la base en 1959 para la Convención sobre los Derechos del Niño. En un plazo de cinco años desde su creación, Eglantyne Jebb logró crear 40 comités nacionales y recaudar 4 millones de libras esterlinas en todo el mundo para ayudar a niños y niñas de 30 países diferentes. Desde entonces Save the Children no ha parado de crecer, defendiendo los derechos de la infancia en países como España, Etiopía, Grecia, Líbano, México, Myanmar, Sierra Leona, Somalia o Yemen.

La ONG ha adaptado junto a la editorial Alienta (Grupo Planeta) esta biografía para dar a conocer la vida de una mujer brillante y apasionada, que ayudó a salvar millones de vidas y cambió para siempre la forma en la que el mundo trata a la infancia. El proyecto cuenta también con la colaboración de Iberia, Renfe y Vueling. “Hay muchas guerras por las que seguir luchando. Desde Save the Children seguiremos trabajando para garantizar los derechos de todos los niños y niñas, dentro y fuera de España, así como para evitar que sean víctimas de la violencia, la pobreza y la exclusión”, ha concluido Andrés Conde. Sobre Save the Children Save the Children es la organización independiente líder en la defensa de los derechos de la infancia en todo el mundo. Trabaja desde hace 100 años para asegurar que todos los niños y niñas sobreviven, aprenden y están protegidos.

Actualmente la organización opera en más de 120 países. En España trabaja en programas de atención a los niños y niñas más vulnerables, centrados en la infancia en riesgo de pobreza o exclusión social. La organización atiende además a la infancia migrante y está centrada a proteger a los menores frente a la violencia. Save the Children quiere que todos los niños y niñas, independientemente de su condición o país de origen, puedan disfrutar plenamente de sus derechos y alcanzar el máximo de sus capacidades.