Save the Children ve el riesgo de dejar fuera a más de un millón de familias vulnerables

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Save the Children considera que, si no se tienen en cuenta las particularidades de los hogares con hijos e hijas a cargo, se corre el riesgo de que las medidas pensadas para proteger a los más vulnerables, no les lleguen. En el contexto de la iniciativa anunciada por el Gobierno de aprobar tan pronto como las condiciones lo permitan el ingreso mínimo vital (IMV), la organización cree que, a priori, puede ser una buena solución para llegar a todas aquellas familias que más lo necesitan. Sin embargo, incide en la importancia de que tenga una perspectiva de infancia que ponga a los niños y las niñas en el centro de esta medida.

“Si en el diseño de esta medida se establece claramente el objetivo de reducir la pobreza infantil, que en España afecta a 1 de cada 3 niños, se debería optar por el umbral de pobreza y una escala que incluya a los niños y niñas, que, según nuestros cálculos, beneficiaría a 1.232.528 hogares con hijos e hijas a cargo”, asegura Catalina Perazzo, directora de Sensibilización y Políticas de Infancia de Save the Children.

Desde el principio el Gobierno ha puesto en marcha paquetes amplios de medidas para tratar de paliar una eventual crisis económica, pero, según Save the Children, muchas de ellas dejan fuera a sectores especialmente vulnerables de la sociedad, entre los que se encuentran muchos hogares con niños y niñas a cargo. “La mayoría de estas medidas no cubren a aquellas familias que viven de la economía sumergida, que suponen entre el 20% y 25% del PIB español. En este sentido, la propia definición de vulnerabilidad limita la cobertura de las medidas, de todas las familias españolas con hijos o hijas a cargo en riesgo de pobreza el año 2018, un 8% tienen rentas superiores al criterio económico definido por el real decreto de 31 de marzo”, añade Perazzo. La organización también manifiesta su preocupación ante los altos porcentajes de hogares con niños y niñas en riesgo de pobreza que no tendrán derecho a las ayudas al alquiler o al pago de la hipoteca, que alcanza al 32% y al 76% de esas familias, respectivamente.

Ante esta situación, Save the Children asegura que resulta esencial que, a la hora de realizar el diseño del importe y el alcance de este ingreso, se considere el peso de los niños y las niñas a cargo en los hogares, así como el umbral de pobreza. Al definir quién puede percibir o no el IMV hay que tener en cuenta que las necesidades de un hogar crecen con cada miembro adicional, pero no de forma proporcional. Calcular el umbral únicamente en función de los adultos dejaría a un 12% de las familias con hijos o hijas a cargo fuera del IMV. Por ello, Save the Children pide que se deberían tener en cuenta elementos como el coste de la crianza en España –que se encuentra entre los 479 y 588 euros al mes–, la accesibilidad a la ayuda –su solicitud no debería suponer una barrera burocrática–, las diferencias socioeconómicas de que región o la equiparación de los perfiles beneficiarios al umbral de pobreza determinado por la Encuesta de Condiciones de Vida de 2018.

Compatibilidad con la Renta Mínima de Inserción en Andalucía

Por su parte, el director de Save the Children en Andalucía, Javier Cuenca, recuerda que “en la comunidad el coste medio para criar un hijo en condiciones adecuadas y dignas es de 536 euros mensuales, una cuantía elevada que las ayudas públicas pocas veces alcanzan”.
“Por ello, es necesario que el Ingreso Mínimo Vital sea compatible con otras ayudas autonómicas, como puede ser la Renta Mínima de Inserción para que nadie se quede atrás, especialmente los niños y niñas más vulnerables”, señala Cuenca.

Ahora, en la emergencia por el coronavirus

Save the Children considera que la propuesta del IMV es una medida de protección social con vocación de permanencia y con una complejidad comprensible tanto en su diseño como en su gestión, por lo que requiere, según la organización, dedicar un tiempo suficiente a ello. “Sin embargo, ante la crisis derivada de la emergencia sanitaria para muchos hogares, es esencial que se pongan en marcha políticas urgentes que hagan frente a las necesidades y las carencias que las familias tienen aquí y ahora. Desde Save the Children, consideramos que una posibilidad es vehicular esta ayuda a través de la ya existente prestación por hijo a cargo, lo que facilitaría la gestión. Se trataría de aumentar el importe de la prestación a las familias que ya la perciben”, concluye Perazzo.