¿Esto se puede llamar gobierno?

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El seductor Mariano, siendo él mismo. Rajoy, what else? Europa Press

El Sr. Rajoy es tan previsible que los dirigentes políticos del resto de partidos ya tenían el guión preparado para responder a la prensa sobre el “nuevo” gobierno. Los suyos, los del PP, se supone que se enteraron los primeros y por eso tienen menos méritos.

La verdad es que no ha conseguido, y pensamos que tampoco lo ha intentado, lo que se supone debe pretender un gobierno nuevo: ilusionar a la ciudadanía, crear expectativas de mejora y dar una imagen de encarar realmente los problemas con ánimo de solucionarlos. El continuismo se convierte en tomadura de pelo, en burla y bochorno para los que tenían algunas esperanzas, pensamos que infundadas, en la capacidad del Sr. Rajoy.

No tiene otro calificativo que los dos pesos pesados de la nefasta política económica del ejecutivo conservador saliente, dirigido, es un decir, por don Mariano y ayudado por su mano derecha la Sra. Sáenz de Santamaría, continúen al frente del estrepitoso fracaso a que nos ha conducido su gestión. Gracias a los Sres. De Guindos y Montoro, nuestro PIB está estancado, la recaudación tributaria ha descendido a niveles casi históricos y la deuda pública española ha sobrepasado el listón del 100% del PIB, subiendo en más de 40 puntos en cuatro años de gestión del Gobierno Rajoy.

Otros destacados que repiten: la Sra., Sáenz de Santamaría, incapaz de gestionar, no decimos ya de solucionar, la crisis separatista catalana y de las filtraciones del CNI, simplemente ha demostrado su ineptitud para gestionar lo que tenía a su cargo. Lo de la Sra. Báñez es de libro, hasta ahora ningún ministro español había conseguido lo que ella: la inédita bajada de la recaudación de la Seguridad Social, debido a la basura que llaman contratos de trabajo, y haber reducido el número de trabajadores en paro gracias al aumento de trabajadores pobres. Hay informes de la UE al respecto.

Las bajas de los anteriores ministros, sobre todo dos, comprensibles; es que debían haber sido cesados hace años: el Sr. Fernández por sus continuos comportamientos vergonzantes y poco democráticos y del ministro de Asuntos Exteriores, sus torpezas diplomáticas (las peleas con la Sra. Sáenz de Santamaría no es cuestión en la que vayamos a entrar) han marcado su gestión.

De los nuevos, aparte de los desconocidos y a los que por tanto otorgamos el beneficio de la duda, destacan dos: La Sra. Cospedal y la Sra. Montserrat. La primera ha conseguido reventar el sistema sanitario, entre otras cosas, de Castilla la Mancha en el tiempo en que estuvo detentando la presidencia de esa Comunidad (por cierto que dicen que se ha hecho un chalet de 2 millones de euros), como haga lo mismo en la cartera que la han dado, van a tener que usar tirachinas, pagados de sus bolsillos, nuestros soldados. Y por otro lado, lo que no es de recibo, es que se nombre ministra -de Sanidad- a una señora cuya empresa familiar debe a la Agencia Tributaria más de 2 millones de euros. Será legal, pero la ética brilla por su ausencia.

Tristes mimbres para sacar a nuestro país de la crisis en la que nos ha hundido el gobierno anterior, el inmediatamente anterior, que no toda la culpa es de Zapatero. Se nos presenta un gobierno plano, anodino, gris, falto de nivel, con serias dudas de honestidad en algunos de sus miembros… Claro que si el nivel del cabecera es el que es, no se puede esperar mucho de sus acompañantes.

Da la impresión de ser un gobierno improvisado, de compromiso, de transición ante las próximas elecciones, donde los pesos pesados de la formación conservadora no quieren estar para no quemarse y esperar a ver si las expectativas de crecimiento se confirman. Y es que todo parece indicar que al PP, un partido que está sentado en el banquillo acusado de haber delinquido, le importa muy poco nuestro país, los ciudadanos y todo lo que no esté relacionado con intereses espurios y malvados que tengan un reflejo ventajoso en sus cuentas corrientes. Parece que los conservadores españoles están preparando las próximas elecciones, de aquí a un año, para conseguir unos resultados que, con la ayuda del incondicional Rivera, le permitan formar un gobierno para gobernar “cómodamente” y con sus planteamientos de siempre.

Por cierto, que hay que agradecer al PSOE, con el Sr. González a la cabeza, su esfuerzo en interés de España ya que gracias a su abstención le han dado oxígeno al Sr. Rajoy, aunque los ciudadanos perezcamos asfixiados.