El año en que las series fueron mejores que las películas

Mientras en el cine se estrena la enésima entrega de Transformers, la enésima de Spiderman y una peli de emoticonos, la oferta de series es abrumadoramente buena.

1157
Peter Dinklage con su Emmy por su interpretación en Juego de Tronos, una de las series más seguidas. Europa Press

El viernes pasado pensaba en la cantidad de series que podría ver un fin de semana. Mientras tanto, en las noticias sacaban, como cada viernes, los estrenos semanales. Guy Ritchie, director del Sherlock Holmes de Robert Downey Junior y Rock’n’Rolla, ha hecho la película sobre el Rey Arturo de este quinquenio. Cada cinco años sale una, todas del mismo corte. A su vez, se nos viene encima una película sobre emoticonos. Creo que con eso es suficiente para hablar de la película: Es sobre emoticonos. ¿Está mal prejuzgar? Bueno, peor está arriesgarse a perder el tiempo. 

Precisamente el Doctor Watson de las películas de Ritchie, Jude Law, ha sido uno que se ha cambiado de bando. El actor británico se ha dado a la producción e interpretación de Lenny Belardo en The young pope. Detrás de las cámaras, la dirección la aportaba un Sorrentino espléndido, que ha hecho en una serie las maravillas que suele hacer en el cine. El director italiano continua con esa estética entre costumbrista y gamberra, lo que pasa es que en una serie lo hace durante más tiempo. Todo son buenas noticias.

No es el único cineasta que ha cambiado de bando. Kevin Spacey, el actor que nos asombró en American Beuty también se ha trasladado de pantallas, de esto hace ya unas cuantas temporadas. Spacey no ha dejado de madurar artísticamente, cada temporada está mejor. El tiempo le sienta bien. Su éxito como Ricardo III ha sido trasplantado a otro personaje que vamos a recordar durante mucho tiempo: el Presidente Frank Underwood de House of Cards.

Un espacio más equitativo

La industria cinematográfica maltrata a mujeres mayores de cuarenta años con papeles insustanciales, como toda la vida ha dicho Meryl Streep. Ante esta situación, mujeres con un gran valor artístico se han lanzado a la producción y a la interpretación televisiva, logrando un resultado francamente espectacular. Entre ellas, Kidman y Whiterspoon, productoras y protagonistas de Big little lies, una de las series del año. La diferencia artística entre lo ofrecido por el cine a lo ofrecido en la televisión es abismal: Kidman estará en Aquaman en 2018, lo cual me causa el mismo interés que una piedra. A su vez, Whiterspoon ganó un Oscar en 2005, pero diez años más tarde aparecía en ¡Pisándonos los tacones! En fin…

Otra que tal baila es Robin Wright, Claire Underwood en House of Cards, donde también ha dirigido algún capítulo con bastante gusto. Mientras en el cine trabaja en Wonder Woman (actualmente en pos-producción), en la televisión ha formado junto a Kevin Spacey una de las parejas más electrizantes de la década. Su interpretación en este espacio ha alcanzado cotas que el cine le había escondido.

En las series pasan “de musas a escritoras”

Por supuesto, queda muchísimo por hacer, de eso no cabe duda. No obstante, el público seriéfilo (más joven) es mucho más amplio, por lo que los productos están más segmentados. Esto ha hecho que muchas artistas hayan encontrado un filón para producir lo que la industria cinematográfica no les permitía.

No es el hecho de que las mujeres trabajen el que hace per sé que las series estén mejor. Lo que hace que hayan ganado en calidad es el hecho de que aquí el otro 50 % de la población aporta valor artístico. Creo que fue Almudena Grandes la que dijo que había que dejar de ser musas para empezar a ser escritoras. Bien, en las series, está empezando a pasar precisamente eso. Las mujeres han empezado a hablar sobre ellas mismas, no a decir lo que un guionista (acertado o no) piensa que diría una mujer.

La comparación es odiosa

Juego de Tronos en esta séptima temporada nos está dejando un momentazo tras otro. Los personajes no dejan de crecer y de hacerse más profundos, los guiones acompañan. A esto habría que sumarle Stranger Things, Vikings, The Crown… La oferta es tan amplia que nombrar a todas se hace eterno (por fortuna). Además, las series ya tienen sus propios clásicos: The wire, Los Soprano, Breaking Bad, The West Wing…

Entre tanto, en el cine lo que se ofrece este mes es una película de emoticonos, otra película del Rey Arturo, la enésima entrega de Transformers y, por si fuera poco, también la de Spiderman… A esto hay que sumarle que ir al cine por menos de 6 euros es una hazaña. Al contrario, cualquier plataforma vale entorno a los diez euros al mes. El arte ha cambiado de sitio, qué duda cabe.