Tecnología y arte se dan la mano en Espacio Coworking

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Un lugar abierto al aprendizaje. Así se podría definir el Espacio Coworking de Sevilla que sigue apostando por temáticas interesantes y enriquecedoras, que aportan conocimientos y generan relaciones de colaboración, entre todo aquel interesado en asistir a estos encuentros, más que recomendables.

José Manuel González ha sido el encargado de dar la charla en esta ocasión, compartiendo con los asistentes sus trabajos, inquietudes y experiencias en la combinación posible y necesaria de arte y tecnología.

Artista multidisciplinar, González estudió Derecho y, aunque actualmente se dedica a la docencia e imparte clases de dibujo, no es impedimento alguno para compaginarlo con lo que más le apasiona, “crear cosas con las manos”.

Su interés por la geometría, las matemáticas y su íntima interrelación con las formas de la naturaleza, le han llevado a construir obras que se salen de la bidimensionalidad de la pintura para convertirse en esculturas, a veces máquinas, objetos con vida propia que cambian con el tiempo, que reaccionan, que se transforman…

“Yo no sé si puedo aportar mucho a la gente que ya tenga experiencia en el ámbito de Arduino, en lo que a técnica se refiere, porque no soy un experto ni de lejos. Soy un aficionado, una persona que ama el arte, y que además le gusta el arte cinético en concreto, y ha descubierto en Arduino la plataforma perfecta para iniciarse en el uso de tecnologías abiertas, para desarrollar proyectos artísticos que tienen que ver con el movimiento, con el control de luces, con interacción, etc.”, explicaba José Manuel .

Galardonado con becas a la creación como la ‘Francisco Zurbarán’ de la Junta de Extremadura, la beca INICIARTE de la Junta de Andalucía o las becas Pilar Juncosa de la Fundación Miró y OpenArt, José Manuel González aportó el enfoque artístico y creativo, de la cada vez más popular, plataforma Arduino.

Las posibilidades que ofrece Arduino, y en general todas las plataformas open-source de hardware y software libre, pueden cambiar el punto de vista de la gente común, de la gente corriente, en torno a las máquinas dentro de una sociedad tecnológica muy compleja. Sobre todo teniendo en cuenta que la tecnología cada vez ocupa un lugar más grande en nuestras vidas.

Para José Manuel, desde el punto de vista artístico y educativo, Arduino ofrece una serie de aspectos importantes. Ante todo democratiza la tecnología y se posiciona como una herramienta muy eficaz para la educación. “Ya se están desarrollando proyectos en Sevilla y en Andalucía que tienen que ver con incluir Arduino como una parte muy relevante dentro de la Enseñanza Secundaria, con vistas luego obviamente a las carreras de Ingeniería. Además tiene una faceta, que a mí me parece extraordinaria y que entronca también con el arte, que es la capacidad para potenciar el activismo social y ciudadano”.

La charla fue girando en la ‘facilidad’ de uso de Arduino para poder crear cosas, como música o video mapping o introducirnos en la electrónica sin tener que saber nada de antemano. “Es justamente mi experiencia personal. Yo soy un tipo de letras, estudié Derecho, al final acabé de profesor de dibujo en un instituto y mis conocimientos científicos se limitan a lo que pude estudiar en la Secundaria. ¿Qué ocurre? Que gracias a Arduino en tres años he acabado aprendiendo pues, por ejemplo, cómo montar unas luces que se apaguen y se enciendan en mi casa cuando alguien entra en una habitación, o cómo a través del móvil puedo controlar un pequeño robot y que se mueva por el suelo”.

No cabe duda que José Manuel González es un entusiasta del arte cinético y del reciclaje creativo que ha encontrado en la plataforma Arduino la oportunidad de abrir un campo de posibilidades casi ilimitado para todo lo concerniente a control de luces, sonido, sensores o motores. Pero al mismo tiempo, nos descubre esta creciente comunidad, que comparte con el mundo su conocimiento, apostando por una vida más social e igualitaria.