Tiempos apasionantes

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Foto Europa Press

Cuesta admitirlo. La desconfianza campa a sus anchas porque no podemos creer las noticias que llenan las páginas de la prensa y las portadas de los informativos con un tratamiento de lo más aséptico: El acuerdo entre la derecha centralista española (PP) y la derecha nacionalista (PNV y CDC). Los conservadores españoles habían repetido tanto que hablar los chicos del PSOE con los separatistas catalanes y vascos era desmembrar España, que nos causa asombro que ahora sean ellos los que hayan pactado con estos separatistas. A lo mejor es que no estamos bien informados y estos separatistas han dejado de serlo. Seguro que don Mariano tiene una explicación totalmente satisfactoria (sobre todo para sus “alters egos” en periódicos mundanos y razonados). No sé por qué, se me viene a la memoria la frase de mi amigo Juan: “comer no comeremos, ¡pero nos reímos más!”

Claro que dejar de ser nacionalista es muy fácil: 1 milloncejo y medio al año para el Grupo Parlamentario, que te lo garantizan sin cumplir las condiciones impuestas por el Reglamento del Congreso (eso es lo de menos, ya se reformará el dichoso reglamento), y el nacionalismo separatista queda en estado de hibernación durante el tiempo que sea necesario; ahora bien, hay que asegurar que la subvención del millón y medio al grupo parlamentario no falte, ¡que la pela es la pela! Además hay que ir dando pasos: se autoriza una nueva emisión de deuda pública, la misma que hace un año se prohibió, se prometen inversiones en los territorios ahora hibernantes, se olvidan las “cuentas” en el extranjero de algunos históricos (y no tan históricos)… en fin, lo que viene siendo un buen apaño. Eso sí, como don Mariano es muy patriota, ¡todo sacrificio es poco por el bien de España!

No nos puede sorprender la cuestión: no es lo mismo cuando lo plantean los izquierdistas radicales, aprendices de comunistas y gentecilla al uso, que cuando son los señores de la derecha los que toman las riendas, ¡faltaría más! Cuando lo hace el rojerío lo que pretenden es romper España y ceder al chantaje de los separatistas; pero como se trata de la derecha, dogma de fé: todo es por el bien de España; se les llena la boca con la palabra, a muchos de ellos parece que ya se les ha llenado el bolsillo. El PP siempre hace lo correcto porque lo hace por el bien de España (nos reiteramos porque será lo que nos repetirán machaconamente en todos los medios de comunicación mundanos, razonables y visuales, afines a la causa). Y todo ello porque hay una razón de mucho peso, que al parecer la plebe no se entera porque no quiere enterarse: la derecha tiene bula, patente de corso, para hacer lo que le venga en gana, que para eso son de ellos los bancos, las grandes empresas, los cortijos… es decir, todo lo que deja dinero. ¿Queda claro?, ¡pues eso! Además hay cuatro años por delante o sea que… y si no puede ser, se acude al bolivarismo, a la llegada de los extremistas y comunistas… ¡al sursum corda!

Por otro lado están los chicos de Naranjito. ¡Los han dejado con las partes pudendas al aire! Ahora toca hacer teatro, simbólica pataleta recurrente y un poco de postureo. Al final, cerrarán la boca que para eso le han dado dos buenos sillones a 7.500 euros mensuales unidad. Eso sí: ellos han aceptado los puestecillos por el bien de España. Será que se les ha pegado de sus primos mayores o que lo tienen asimilado “desde chiquititos”.

Esperemos que algunos vayan aprendido las lecciones magistrales: el PSOE y el resto de fuerzas políticas de izquierdas. Ya es hora de que se den cuenta de que para la derecha todo vale, todo tiene justificación con tal de conservar el poder y seguir limpiando el camino a los auténticos gurús de la política española: los poderes financieros. Porque, sin árnica, ¡la izquierda ha hecho el canelo!. Tiempos apasionantes quedan para rumiar el fracaso del PSOE, que ha tenido los peores resultados de toda su historia, y para PODEMOS a los que espera el ninguneo político, el limbo y acoso de los obedientes medios informativos y el rechazo parlamentario de todas las iniciativas que vayan firmadas por la formación morada. A la izquierda le quedan cuatro años de sufrimiento en el averno; ¿se entiende?.

Porque, esa es la otra cara de la moneda, a los defensores a ultranza del PP les da igual expresar públicamente que les parece bien todo lo que hagan sus mentores. Las gaviotas sobrevolarán el cielo hispánico para dejar constancia a los consentidos ciudadanos que no hay alternativa mejor. Las gaviotas defenderán, con uñas y picos a los héroes que incumplen de manera enfermiza todas las promesas electorales.

Dentro de cuatro años, actúen en consecuencia.