Trump (oso) o mejor trompazo

278

De sobras es conocida la poca empatía del autor de estas líneas con casi todo lo relacionado con los usacos. Sus posturas y sus comportamientos, tanto con los países vecinos, como en otras partes del mundo, incluida España, son merecedoras de la poca estima que sentimos hacia EE.UU.

Pero hay que ser justos y consecuentes: lo que está ocurriendo en EE.UU. demuestra que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses, tiene un concepto claro de la democracia y no tolera imposiciones. Y no es que levante pasión la particular interpretación de la democracia que tiene el sistema yanqui, pero hemos de reconocer que no por ser Presidente de la nación, se tiene el privilegio en USA para poder difamar, mentir y acosar a los demás opciones políticas y, en consecuencia, a los ciudadanos. A ver si vamos aprendiendo en España, donde tanto oposición como gobierno tienen tics poco democráticos; al menos eso que si lo tienen de bueno los yanquis: no toleran injerencias en el terreno de las decisiones políticas personales ni siquiera a todo un Presidente.

La mayoría de los medios de comunicación americanos ha dado un ejemplo de honestidad y coherencia. Cortar el discurso al energúmeno de Trump ha sido un ejemplo de civismo, defensa de la democracia y de la verdad y, cómo no, de no tolerancia de falsarios, mentiras y poca ética. Parece que la política torticera, embaucadora, manipuladora y partidista, tan en voga por desgracia en nuestro país en muchas ocasiones, no tiene cabida en el sistema social de EE.UU.

La inaceptable postura de no aceptar la derrota aun cuando todavía queda un porcentaje de votos, corto es cierto, por contabilizar, e incluso poner en entredicho la democracia, demuestra el pensamiento nazi de este sujeto. Y los medios de comunicación del país más poderoso de la tierra, han dejado clara su posición al no tolerar esos comportamientos totalitarios y acusaciones gratuitas por parte del todavía Presidente americano, de su entorno familiar y de los hooligans del sujeto del flequillo nuquero.

Por mucho que se empeñe Trump y todo su elenco electoral, y a pesar de la amenaza de recurrir a los tribunales, su dinero no va a conseguir que los ciudadanos estadounidenses, cambien el rechazo que tienen hacia este mal educado, descarado, energúmeno, desvergonzado y aprendiz de dictadorzuelo bananero.

Es posible que, a partir de ahora, el comportamiento de EE.UU hacia democracias hispanoamericanas (Venezuela, Bolivia, Brasil, Chile, Nicaragua…) cambie. En cuanto dejen de ahogar las zarpas trump(osas). No es que vaya a variar mucho la dominación usaca sobre el resto de países al sur de ellos, pero al menos, no será tan descarado ni agobiante el pisotón de la bota del país de los marines.

No nos gustó el mastodonte de Trump cuando fue elegido (https://andaluciaaldia.es/triunfomp-la-desverguenza-la-corrupcion) y, pasados cuatro años, no hemos movido nuestra posición ni una micra.

¡Dicho queda!