Últimos días para disfrutar de ‘Tierra Lorca’ en el Teatro del Generalife de Granada

Hasta el 27 de agosto en horario nocturno se podrá disfrutar del Ballet Flamenco de Andalucía bajo la dirección de Rafaela Carrasco

473
Andalucía al Día, Tierra Lorca
Fotógrafo: J.M. Grimaldi

Federico iba para músico, pero se especializó en la melodía de las palabras. En su piano, sin embargo, quedaron para siempre sus aproximaciones casi antropológicas a una tradición que corría de boca en boca pero que nadie, hasta entonces, había llevado hasta las partituras y a los estudios de grabación. El lo hizo con su buena amiga Encarnación López, La Argentinita, la que le despidió en Madrid en el verano del 36, poco antes de que el poeta viajara hasta la ciudad de su cuna y de su muerte.

Contagiado por Manuel de Falla, Federico se adentra en las tradiciones musicales de su tierra, a sabiendas de que “Granada está hecha para la música, porque es una ciudad encerrada, una ciudad entre sierras donde la melodía es de vuelta, ilimitada y retenida por paredes y rocas. La música la tienen las ciudades del interior. Sevilla y Málaga y Cádiz se escapan por sus puertos. Y Granada no tiene más salida que su alto puerto natural de estrellas”.

Entre fandangos que desembocan en los trovos alpujarreños y las sevillanas que vienen de las seguidillas castellano-manchegas, a través de la mirada y del oído atento de García Lorca discurren evocaciones del Café de Chinitas o de los zorongos gitanos, relámpagos de Sacromonte y planicies granadinas, olivares verpertinos –“a los olivaritos voy por las tardes…/a ver como menea la hoja el aire”–, el olor a paja quemada del otoño, la lluvia del invierno entre sones de panderetas y chicharras, o la solina del estío, letras en la boca frutal delas sirvientas de Armilla, de Santa Fe o de Atarfe, que se abren para cantar.