Un esteta llamado Xabi Prieto y el recochineo existencial

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También en el fútbol hay formas y formas de hacer las cosas. Xabi Prieto es uno de esos futbolistas que optaron desde el principio por hacer las cosas buscando hacerlas con belleza. Su primer penalty lo tiró contra el Madrid, el portero era César Sánchez. Lo tiró ejecutando una variante de la “Panenka”, la suya. A Sánchez le preguntaron en Mundo Deportivo si lo recordaba, el portero fue rotundo: “Lo recuerdo con dolor.”

Un esteta llamado Xabi Prieto

En todo hay una opción para la belleza. En el fútbol, el esteta camina entre la búsqueda de la belleza y ser la horterísima estrella de la selección brasileña. Ya se sabe, el regate estrafalario, el toque innecesario, la caída como si alguien hubiera disparado… Dios nos libre. En Eurovisión también pero, a pesar de la excepción del año pasado, la opción hermosa está condenada al ostracismo.

Ganó Israel cantando sobre el abuso. La cantante, que demostró saber hacer el ganso de una forma extraordinaria, gritaba feliz “gracias por aceptar nuestras diferencias”. Israel tiene la cara de cemento. Por nuestra parte, dije en enero que mandaríamos una canción insulsa y así fue. Seguramente mandar algo de calidad esté mal visto y no queremos problemas con el resto del continente.

En política, por ejemplo, uno tiene la opción de esconderse bajo un forajido sometimiento a las bases. Alfonso Guerra dice que someterlo todo a votación es no aceptar que uno tiene responsabilidades y decisiones que tomar. En Irlanda habrá un referéndum sobre el aborto. Tiene la misma oposición que el matrimonio gay en Grecia. La misma que tuvo aquí. Hay que tomar decisiones. Hay que tirar el penalti mirando la cara del portero, al caso, convencer a la grada de que la libertad no es una opción. Y Xabi Prieto, el esteta, el riguroso, lo hace inventando una variante de aquel lanzamiento que Panenka soñó en una Eurocopa.

Los espectadores podemos elegir entre tener una caligrafía bonita o no tenerla, a lo más. El futbolista, en su planeta, puede elegir entre ganar mucho dinero en su casa o ganar muchísimo más fuera. También tiene la opción de ser un maleducado o un señor, un caballero. El lado de Xabi Prieto siempre estuvo claro: En su caso, por el centro y picadita. Miren el cuarto gol.

Recochineo existencial

He hablado de Xabi Prieto porque me parecía de mal gusto repetir aquí lo que se sabe en la calle. El Betis por delante del Sevilla (ah, la possibilità). No sé qué figura retórica será esta. ¿Será un pleonasmo? Resulta obvio que el Betis es mejor que el Sevilla, en tanto que el Betis es, sencillamente, universal. ¿Será un oxímoron? Teniendo en cuenta la política deportiva de dejarle al Sevilla lo terrenal (ganar títulos, paseos por Europa, etcétera), supongo que sí.

En cualquier caso, quedar por delante del Sevilla me parece un recochineo existencial. ¿Qué les queda ahora? El sevillismo está compuesto de Sísifos contemporáneos, que empujan una roca hasta la cima de una montaña y se les cae. Ven todos los días al beticismo y su gloria, conviven con ella. “¡Ah! ¡La existencia!”, se escuchará, en estos momentos, por Nervión. Desde aquí le digo a mis amigos y amigas palanganas que tienen toda mi solidaridad. Se la mando en ascensor, ya baja.