Un poquito independiente

Cataluña ha sido ligeramente independiente unos diez segundos. Hito histórico, según unos; tremenda decepción, según otros

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Carles Puigdemont en el Parlamento de Cataluña. Europa Press

Cataluña ha sido ligeramente independiente unos diez segundos. Hito histórico, según unos; tremenda decepción, según otros. Tanta expectación para luego suspender los efectos de algo que, como dijo Iceta, no se había declarado. Un poco independiente, una cosa ligera. La coca-cola light de las declaraciones; la margarina de la autodeterminación…

Un poquito independiente

Se me antoja extraño el movimiento independentista desde cualquier punto de vista. Ironía aparte, es lamentable la falta de humanismo que se ha visto en todo esto. Por un lado, “Espanya ens roba”, media verdad como una catedral, es decir, completa mentira. Al otro lado, se usa la legalidad para abofetear a una ciudadanía que, con razón, está hastiada.

Además, las empresas se van de Cataluña como si fuera un goteo. Aún no sabemos qué es peor, que el Gobierno, encima, lo facilite (que es como si dijéramos que asume que Cataluña se va); o que esto sea clave para que la derecha catalanista le haya visto, por fin, las orejas al lobo. La derecha es lo que tiene, que cuando le haces elegir entre los ideales y el dinero…

Al otro lado del planeta tierra (o eso parece), a la CUP todo esto le parece mal. No lo quieren ver, pero pasarían de ser oprimidos por el capitalismo español a ser oprimidos por el capitalismo catalán. A la vista está que hubieran sido muy parecidos. Tanto los ricos como los parias tienen vocación internacionalista, sin embargo, los ricos lo saben. Triste es que el capital se pelee más por abrir un nuevo mercado (promoviendo leyes, acuerdos internacionales…) que la clase obrera por unirse en solidaridad.

La razón principal para que Cataluña no se vaya es que poner una nueva frontera en el mundo sería un fracaso. Las fronteras son anomalías que diferencian a los seres humanos unos de otros. Sueños aparte, la tendencia mundial tendría que ser su desaparición. La confraternización humana, la globalización no sólo de la economía, sino de los derechos, sigue siendo una meta que el independentismo está empeñado en eludir.

Entre tanto, en Moncloa…

8:30 AM, el Presidente ha llegado hace poco de su caminata mañanera, de “andar rápido”, que dice él. No le ha dado tiempo ni a sentarse en el despacho. “Vaya despacho, una vez se está en el Despacho Oval, todo es poco”, piensa. En cualquier caso, se conforma, menos da una piedra. Le traen el periódico, se sienta, cruza las piernas encima de la mesa y comienza a leer lo último de la información deportiva. Llaman a la puerta, es un asesor. “Presidente, Cadena Ser afirma que Anticorrupción pide la condena del PP por lucarse con la Gürtel”. Una vez escucha, levanta los ojos por encima del Marca y observa: “Pero lo de que Puigdemont quiere ser independiente, eso sigue en pie, ¿no?”.

 

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Fernando Camacho, Politólogo | Columnista en @AndaluciaAlDia y @Secretolivo. Poeta y escritor de relatos y novela.