Una banca abusona… porque se lo permiten…

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Desde hace algunos años, la banca española ha cambiado, y no precisamente para bien. Bueno, para beneficio de ellos sí, pero mirando los intereses del cliente, ¡nada de nada! La banca en Europa no cobra comisiones ni por mantenimiento de cuenta, ni por cobro de cheques, ni por domiciliaciones bancarias, ni por transferencias, ni por casi nada. Estamos en nuestro país ante una banca que utiliza la rapiña, la racanería y la tacañería con sus clientes, (amén del menosprecio que con frecuencia practican con algunos colectivos). Y lo peor del caso es que los distintos gobiernos de España se lo permiten, ¡TODOS! Una auténtica vergüenza que gobiernos, de todos los colores, permitan los abusos permanentes de la banca en nuestro país. ¿Motivos de tanta permisividad?: nadie lo dice, pero debe haberlos, el problema es que se sospecha, pero no hay pruebas del trato de favor que practica la banca en determinados casos y con determinados “clientes”.

Uno de los mayores desprecios, ¡y abuso!, es la imposición del uso de procedimientos informatizados, para la gestión de su cuenta por parte del cliente, así ahorran en personal y suman dividendos. Y algo realmente grave: no hay nadie que atienda a las personas mayores para los que es un auténtico muro ponerse delante de una pantalla de ordenador. Eso sí, los empleados se dedican mientras tanto a vender seguros, haciendo competencia desleal a las empresas del ramo. Te intentan vender, incluso por teléfono, seguros (vehículos, hogar, vida, etc.) que además son más caros que los que ofrecen las empresas específicas. Y claro, en muchas ocasiones meten la pata y hasta les cuesta perder el cliente.

Más casos sangrantes de esta conducta abusona de la banca española: la gestión de pagos de recibos tiene que hacerla el usuario; cobran por certificados de cuenta, ¡o sea por decir que el usuario tiene una cuenta allí!, para sacar dinero e ingresar es necesario hacerlo por cajero, con la dificultad que supone para muchos usuarios, incluso en muchas ocasiones, los cajeros automáticos están averiados o se quedan sin dinero (cosa que pasa con mucha frecuencia, sobre todo los fines de semana). Para ir a caja, es decir para que atienda un empleado del banco, hay que esperar, hacer cola, coger la vez, etc. ¡dos horas para cualquier gestión! y si hay suerte, y el empleado está de buenas y con ganas, te atiende, porque lo más probable es que te diga que eso es en el cajero automático (se aplica ese trato a personas mayores para las que es un mundo ir al aparato en cuestión), no dan cambio en metálico, ni recogen monedas… Como curiosidad, para más escarnio, la única banca de Europa que cobra por estos conceptos es la banca española.

Saltándose no ya las más elementales normas de educación, sino hasta la ley, usan, abusan y se pasan los datos confidenciales de los clientes con total impunidad, mantienen los datos de clientes que ya no son en contra de su voluntad, etc. Y todo ello, porque saben que poner una denuncia es una tarea que el 99,9% de los usuarios no hacen por el engorro que supone, los inconvenientes de los trámites legales, la escasez de tiempo, el desconocimiento ciudadano en materia de procedimientos judiciales… además de que, para colmo, suelen salir impunes en la mayoría de las ocasiones en la que hay demanda del agredido.

No acaba aquí el calvario al que es sometido el ciudadano por los bancos: no sólo cobran por todas las gestiones (transferencias, pagos de cheques, etc.) a no ser que tengas domiciliada nómina-pensión y un montón de recibos, sino que no abonan ni un céntimo de intereses a favor del cliente, ¡y encima cobran por mantenimiento de cuenta!.

Algo de una sutileza en el maltrato increíble: a los pensionistas los obligan a ir un día determinado para que les sea abonada SU pensión, y además esperar horas, cuando el banco recibe el importe de las pensiones del día 25 de cada mes.

Sobre los préstamos… mejor ni mencionarlos. Curiosamente, las hipotecas son prioritarias para las viviendas que tienen ellos que además son más caras que el resto. Eso sí, la banca es defensora a ultranza de la libertad de mercado (claro mientras sean ellos los beneficiados).

Circula una historia sobre el nacimiento de la banca que refleja, con toda nitidez, la filosofía actual de las entidades financieras: “Dicen que en la prehistoria, mientras el resto de la tribu estaba ocupada en buscar el sustento, uno que no era muy aficionado a doblar el espinazo, pensó en guardar las gallinas al resto de los miembros del grupo. Solo les puso como condición que se quedaría con la mitad de los huevos que pusieran. Más tarde, exigió que le dejaran la comida para las aves, en la tercera ocasión se quedó con los huevos y por último exigió que le compraran los huevos los propietarios de las gallinas”. Pues eso: le dejamos nuestro dinero a la banca, negocian con él y consiguen beneficios, nos cobra por tenerlo y nos impone condiciones para disponer de lo nuestro. Y lo peor de todo, es que los poderes públicos consienten estas situaciones abusivas y estos atropellos.

¿Hasta cuando estaremos soportando los usuarios? ¿Cuando habrá un gobierno que dé un puñetazo encima de la mesa y deje claro a la banca que su función es servir? ¿Cuándo habrá una banca pública al servicio de verdad de los ciudadanos?

En este caso, como en casi todos, la gestión privada es únicamente para que una minoría gane dinero a costa de los ciudadanos.