UNIA, Fundación Saramago y UNAM trabajan en una Carta Universal de Deberes y Obligaciones de los seres humanos

El grupo de trabajo elaborará un documento, que será elevado a Naciones Unidas, en el que se apueste porque los ciudadanos recuperen el control de sus derechos

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Andalucía al Día, deberes y obligaciones seres humanos

El grupo de trabajo para la elaboración de una Carta Universal de los Deberes y Obligaciones de los seres humanos, conformado por responsables de la Fundación José Saramago y las universidades Internacional de Andalucía (UNIA) y Autónoma de México (UNAM), ha mantenido en el Campus La Cartuja de la UNIA de Sevilla una reunión para avanzar en la redacción de dicha carta, como continuación de las sesiones celebradas en México, en octubre de 2015, y en Lisboa, en enero de 2016. Es propósito del grupo elaborar el referido documento y elevarlo a Naciones Unidas.

En dicha reunión estuvieron presentes el rector de la UNIA, Eugenio Domínguez Vilches, la presidenta y el director de la Fundación, Pilar del Río y Sergio Letria, respectivamente; el vicerrector de la UNIA Manuel Torres; el polítólogo y profesor invitado de la UNIA Sami Naïr; el catedrático emérito de la Universidad de Sevilla Javier Pérez Royo; el escritor Sealtiel Alatriste, y los investigadores y profesores de las universidades portuguesas de Coimbra, Lusófona y Évora: Manuel Carvalho da Silva, Jose Castro Caldas y Manuel Branco.

Entre las cuestiones más debatidas por el grupo han estado las epidemias que se están desarrollando en América Latina y el problema de los refugiados en el Mediterráneo, realizándose una “crítica generalizada a un sistema de globalización económica que se ha posicionado contra los derechos humanos”, después de un intenso debate sobre la configuración de los derechos y los deberes en el siglo XXI, “que ya no responde a los parámetros definidos en el siglo XX”.

Asimismo, se apunta que la carta no debe ser una declaración “en clave de derechos, pero sí en clave de obligaciones”. “Esa declaración no debe ser aspiracional, porque sólo sería abstracción y no es la intención de la propuesta que en su día hizo José Saramago”, según recoge el acta de la reunión, donde también se establece que “debe ser una declaración estructurada y con artículos y concreción; con un preámbulo contundente y un articulado muy pensado, y con soporte económico, social, cultural, científico…, entendiendo que los avances científicos, por ejemplo, son avances de la humanidad y para todos”.

Según lo expresado por el grupo de trabajo, “no podemos abrir las fronteras, pero no podemos guardarlas como están cerradas. Los derechos de los pueblos se quedaron en manos de los Estados que no los han desarrollado. Se sufren pandemias, sequías, migraciones. Los ciudadanos están perdiendo el control de sus derechos, por lo que, como primer paso, hay que hacer una recapitulación de todos los documentos, cartas y declaraciones que están en vigor”.