Unos 90.000 sevillanos mayores de 65 años sufren carencias nutricionales

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La dieta de tres de cada diez sevillanos que superan los 65 años de edad carece de uno o más nutrientes esenciales y proteínas, lo que significa que alrededor de 90.000 personas mayores de la provincia de Sevilla padecen desnutrición o están en riesgo de sufrirla. Este y otros datos han centrado la jornada “7 pasos para el éxito FontActiv”, que ha tenido lugar hoy en el Mercado Lonja del Barranco. Esta iniciativa de Laboratorios Ordesa ha congregado a farmacéuticos y auxiliares de farmacia sevillanos, que han actualizado sus conocimientos para identificar problemas y aconsejar a sus pacientes de edad avanzada que pasan por la farmacia.

De media, el 30% de las personas mayores padecen desnutrición o están en riesgo de sufrirla, según un estudio impulsado por el Instituto de Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Navarra. La población mayor con autonomía funcional presenta el mejor estado de salud y nutricional, aunque también se trata de un colectivo expuesto a riesgos de desnutrición, especialmente los ancianos con enfermedades crónicas, aquellos que viven solos o que se encuentran en ingresos hospitalarios.

De hecho, los problemas de alimentación en personas mayores en residencias alcanzan el 31,50%, según señala una reciente investigación de la Fundación Andaluza de Nutrición y Dietética.

“Tanto la alimentación como el estado nutricional afectan de manera significativa en el tratamiento y prevención de enfermedades en los mayores”, ha afirmado durante la jornada “7 pasos para el éxito FontActiv” el Dr. Giuseppe Russolillo, presidente de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (FEDN) y responsable de la organización del XVII Congreso Mundial de Dietética, que tendrá lugar en Granada en septiembre de 2016.

En palabras del Dr. Russolillo, la desnutrición en los mayores conlleva un “círculo vicioso”: “las enfermedades y problemas físicos como los dentales, las alteraciones gastrointestinales o la pérdida de movilidad, entre otros, y también factores psicológicos, como la soledad, la incapacidad de ir a la compra y cocinar, o la falta de conocimiento sobre una correcta nutrición afectan el estado nutricional y empeoran patologías como la anemia, las fracturas óseas, la diabetes o la demencia, que agravan aún más el problema de desnutrición en los mayores de 65 años”.

Según el presidente de FEDN, “una nutrición adecuada retrasa los signos de involución fisiológica y psíquica en los mayores. La alimentación básica adaptada y la suplementación con preparados nutricionales pueden resultar de gran ayuda, disminuyendo en más de un 50% el riesgo de desnutrición”.

Consejos para prevenir la desnutrición en mayores

En la jornada de Sevilla, se ha instado a los farmacéuticos asistentes a estar alerta ante pacientes mayores que bajan significativamente de peso, que comentan en la farmacia tener falta de apetito, que padecen problemas con la dentadura o que en el trato les notan decaídos, depresivos o que apenas salen a la calle. Estas personas pueden sufrir desnutrición y el farmacéutico puede ser un aliado importante para prevenir y contribuir al diagnóstico.

Además, los farmacéuticos y auxiliares que se dieron cita en “7 pasos para el éxito FontActiv” han podido recopilar una serie de consejos nutricionales útiles para los pacientes mayores de la mano de los expertos de Laboratorios Ordesa:

1. Los requerimientos de vitaminas y energía no se reducen con la edad y, por ello, no es cierto que las personas de edad avanzada deban comer menos.

2. No hay dietas especiales para personas mayores, sino que hay que seguir una alimentación equilibrada, tomando alimentos ricos en proteínas (pescado, carnes magras, huevos), tres raciones de lácteos al día, cereales, frutas y verduras todos los días, y legumbres por lo menos una vez a la semana, moderando el consumo de sal.

3. Es conveniente repartir los alimentos en 3-5 tomas al día, haciendo más de una comida caliente.

4. Hidratarse es algo primordial, también para los mayores, aunque sufran incontinencia. Es necesario beber de 6 a 8 vasos de agua y complementar la toma de líquidos en forma de caldos, infusiones, etc, sin o con poca sal o azúcar.

5. Los suplementos nutricionales son buenos aliados, especialmente para los mayores en situaciones de debilidad, poco apetito, convalecencia, pérdida de peso involuntaria y, en general, en aquellas situaciones que requieran un aporte nutricional extra.

6. Para los ancianos, comer bien y llevar a cabo un estilo de vida saludable debe ser, además de beneficioso para la salud, algo placentero, asequible, fácil de realizar y gratificante.

7. Hay que evitar el aislamiento: lo ideal es comer en compañía. Es importante mantener relaciones sociales frecuentes con la familia, amigos y vecinos, así como entretenerse en actividades que produzcan satisfacción y practicar ejercicio físico diariamente.