Como si Venezuela me importara

647

¿Te sabes el truco del tonto al despiste? Es muy fácil. Solo tienes que señalar mucho mientras gritas como un poseso hacia lo que sea con una mano para que la otra esté libre de atacar al bolsillo del incauto de turno. Si lo has entendido, acabas de entender por qué tenemos más “noticias” (por llamarlas de alguna manera) sobre un país al otro lado del mundo, que del nuestro propio prácticamente.

Lo de la Constituyente ha sido otra de tantas ya. Ahora resulta que Venezuela tiene un colador por sistema electoral…entonces, ¿que coño tenemos nosotros? ¿Una boca de metro entera? Historia joder, historia. A veces me sorprendo de lo poco que se maneja el S.XX teniéndolo tan inmediato como lo tenemos…

Venezuela tiene petróleo. Sí, voy a contar lo de siempre. Americanos, petróleo, historia al canto. Pero es así y no va a dejar de serlo. Chávez llegó al poder precisamente por eso, porque las empresas extranjeras salían con barriles llenos y maletines a reventar sin dejar un duro en el país. Nacionalización al canto y se acabó, y desde entonces, ahí sigue el tira y afloja que no aguantaron otros países como Guatemala o El Salvador, entre otros muchos.

Y vale ya del rollo de “los supermercados están vacíos tío, Maduro mata de hambre a su gente”. A ver, todo aquel que no baila con la economía globalizada capitalista que manda, hoy por hoy, pasa hambre chiquillo. ¿Colas para comprar pan? Totalmente ciertas. También las he visto. Lo que no se ve es que la mayoría de la producción mundial de cereal (y sobre todo en Latinoamérica) está en manos de empresas norteamericanas. ¿Y serían capaces de hacer semejante bloqueo económico a un país entero? Esa pregunta, tratando de americanos, es hasta estúpida. Historia, no se cuantas veces lo diré…

El otro dia fumándome un cigarro en la ventana me vino a la mente un símil brutalmente irónico. De los que hace rabiar al maravilloso cuñadismo actual. Porque Venezuela, en el aspecto de su relación con el mercado internacional, está igual que España en la primera etapa del franquismo (BUUM, rascarse ahí). No se tomaba una copa con Paquito ni el Sha de Persia. Hasta que vino la Guerra Fría y los americanos le echaron el ojo al Mediterráneo. Eisenhower y Paquito se dieron dos besitos ante cámara, y un país puso misiles en otro mientras que al segundo le volvían a dejar entrar al super a comprar sin que le miraran mal. ¡Y hala!, el hambre empezó a desaparecer de las casas. Que Paquito hizo cosas buenas y malas que conste, y el pasado no se remueve. Pero no llega a ser por eso, y por mucho que Paquito quisiera a España -a su manera eso sí- lo hubiera llevado clarinete.

Me despido con la Venezuela que yo conozco, la de verdad. La de Caramelos de Cianuro.