Verónica Ortega a escena con tres grandes proyectos musicales

2017
veronica ortega

Flamenco, Jazz, Bossa nova… y por supuesto, Rock. Verónica Ortega es una artista que se mueve con comodidad en diversos registros musicales, buscando la esencia de cada uno y haciéndolos suyos. Está acompañada de un elenco de músicos, que aportan la diversidad necesaria para presentar tres proyectos musicales que van a recorrer los escenarios españoles en esta temporada 2016-2017.

Se podría decir que el recorrido musical de Verónica Ortega “ha sido lento pero seguro”.  Su andadura comienza en 2005, momento en el cual decide ponerse en marcha para hacer lo que realmente le gusta hacer, cantar. “Hasta esa fecha yo siempre había cantado, pero sin pretensiones, ni formación, ni acompañamiento”. Así que es entonces cuando decide iniciarse en un aprendizaje más “formal”. Se pone en manos de un profesor, que le ayuda a aprender las técnicas necesarias para ser “más precisa, más profesional y a afrontar el miedo escénico”.

Ese es el primer paso, uno de tantos, en busca de un sueño y de una realización personal. En 2006 monta un grupo con otros músicos llamado Aleatoria. Sólo duró dos años, pero fue su primera experiencia musical. “A partir de la temporada 2008-2009, y compatibilizándolo con mi vida profesional, reinicio la búsqueda de otros compañeros para otros proyectos. Es cuando surge VOZZ&JAZZ, un dúo con José Antonio Pérez donde interpretábamos jazz y bossa nova. Y al mismo tiempo lo combinaba con un grupo de rock, que se llamaba ROCKHOUSE”.

Aunque, hasta ahí, Verónica Ortega siempre había hecho música R&B, en inglés y alguna versión en portugués, lo que le gustaba y buscaba era trasladar sus influencias de flamenco a algo tangible. “Como hice un receso en el tema musical en 2012, hasta hace un año que es cuando empecé a ponerme en marcha de nuevo, me dije que esta vez no podía faltar a esta ‘cita pendiente’. Era lo que yo siempre, en mi casa, con mi familia, y sin pretensiones ni público, pero sí de forma muy personal, muy íntima y bonita, llevaba a cabo. Así que tenía que buscarme un compañero, alguien experimentado, que supiera de flamenco y que me ayudara a acercarme -no digo hacer flamenco porque me parece un poco grande- pero sí acercarme, como digo, a registros que sé que tengo, y son los que me emocionan y me gusta hacer”.

Esta búsqueda da su fruto y surge un proyecto con Rubén Martínez, profesional del flamenco desde hace veinte años, “que también tiene una formación espectacular a otros niveles de armonía, jazz y otras historias, pero él es guitarrista de flamenco clásico”. De tal forma, que emerge un encuentro entre ambos artistas – que en un mes cobra vida- y empiezan “a montar un montón de temas”, que a lo mejor en su origen no lo son, pero acaban sonando a flamenco.  “Quiero aclarar que no es una fusión, sino es ir a la esencia de lo que nos gusta y que suene a flamenco. Ahí es donde yo pongo en marcha Verónica Ortega y Rubén Martínez para llevarlos a sitios en los que tienen cabida este formato”.

Este es solo uno de los proyectos que actualmente Verónica Ortega tiene en funcionamiento. Pero como goza de una gran curiosidad e interés por la música, en todas sus vertientes, al mismo tiempo, junto a Miguel Rodríguez, “compañero mío del grupo de rock del año 2008, con el que no he dejado de tocar nunca”, nace otro proyecto donde interpretan temas de música negra. “La vida es así. Como cuando buscas un aparcamiento, un novio o un trabajo, cuando encuentras uno, encuentras cien… Todo viene al mismo tiempo” (risas).

Y como no hay dos sin tres, irrumpe otra “bonita historia” de la mano, precisamente, de este compañero, Miguel. “Tras tanto tiempo tocando juntos, un día me sugiere conocer a un amigo que él tenía. Un cantautor, persona interesantísima, con un bagaje detrás de canciones y composiciones brutal. Lo conozco, vamos a su casa, y empezamos también a quedar”. Este proyecto es más grupal, pero al mismo tiempo personal, y tiene el sello de este hombre, Ramón Sarmiento.

“Como yo le digo: gracias por dejarnos a tu criatura y entre todos vamos a ayudar a que aprenda a andar. Pero la criatura ya había nacido, era suya, los demás le estamos ayudando”.

Así que este triángulo ‘amoroso’ se cierra con Camaleón. “Que es parte de un seudónimo que Ramón tenía como poeta,  concretamente Juan Camaleón. Tengo que decir que es un nombre que me encanta porque camaleón tiene esas connotaciones de versatilidad que encajan perfectamente en mi identidad”.

 

Próximos conciertos

VERÓNICA ORTEGA Y RUBÉN MARTÍNEZ, dúo de flamenco fusión el domingo 20 de noviembre, en Terraza Pura Vida, a las 13:00 h.
C/ Segovia, 6 (Sevilla)