Woody Allen y Cafe Society: Miedo y ganas

¿Será Cafe Society como "Medianoche en París" y "Match Point" (por citar algún título reciente) o, por el contrario, será como "Irrational man"?

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Jesse Eisenberg y Kristen Stewart en un fotograma de "Cafe Society", Europa Press.

Tengo muchas ganas de ver la nueva de Woody Allen, Cafe Society, porque es del mismo tipo chiquitín y con gafas que hizo Annie Hall, Coge el dinero y corre o Medianoche en París, pero, repasando lo último, he visto Magia en no sé dónde e Irrational man (2015). Y, bof, qué pereza.

Una de mis frases favoritas del cine la dijo Peter Griffin: Hay que decirle a los franceses que un tío guapo no es una película en sí. Del mismo modo, habría que decirle a Woody Allen que una película sobre lo racional y lo irracional no tiene por qué estar bien porque sí, hay que tener algo más. Magia en no sé dónde e Irrational man son cuentos de hadas (en el caso de Irrational man, un cuento de hadas retorcido) con filosofía de por medio.

Por otra parte, qué bien están algunos diálogos de Irrational man. La película es más bien un rollo y, además, es un rollo sobre el imperativo categórico de Kant interpretado a la torera, es decir, haciendo que el bien supremo sea maligno y Joaquin Phoenix se convierta en Nietzche, o sea, que no puede ser más rollo, pero algunos diálogos están bien.

Claro, es que es Woody Allen, ¿Cómo no va a tener buenos diálogos? Ahí es donde se le espera, ¡Ah, qué desesperación! ¡Que muero porque no muero en plan cinematográfico! Y qué ganas tengo de ver Cafe Society, lo confieso. Además de ser Woody Allen quien dirige, en esta sale uno de los tipos más graciosos de lo que llevamos de milenio, el hombre de “eso dijo ella”: Steve Carell. Me gusta este tío, volviendo a lo anterior, en un plan “metafísico”: No sólo me parece tremendamente gracioso (en el dramón Freeheld, de Peter Sollet en 2015, sigue siendo hilarante) también me parece un reivindicador de la comedia: En 2014 le nominaron al Oscar y al Globo de Oro por su papel en Foxcatcher (Bennet Miller), donde tiene una nominación más (por The Big Short, 2015) y un premio por The Office, papel que le encumbró. Además, tiene un premio del Sindicato de Actores a mejor actor de reparto por Pequeña Miss Sunshine (Jonathen Dayton y Valerie Faris, 2006) demostrando que un cómico no tiene por qué ser un mal actor, cliché al que se nos tiene acostumbrados.

¿Pondrá Woody Allen a Steve Carell criticando abruptamente los preceptos kantianos? Ay, pues no sé, pero seguro que si lo hace Carell consigue que me ría. Luego está Stewart, la señora de Crepúsculo, qué quieren que les diga pero en este caso yo soy de los que prejuzga. “El libro está mejor” (dicen), ya, nos ha jodido. Espero que si hacen un quinto libro empiece diciendo que lo de la niña chica no es ni medio normal. ¿Ven la cara que pone en la foto de este artículo? Bien, esa es su cara, no hay más. Protagoniza todo esto Jesse Eisenberg, le conocerán por La red social… bueno, no está mal Eisenberg, no es de esos actores que llenan la pantalla pero, bueno, no está mal.

Vivo, pues, en la incertidumbre, como aquello del gato de Schrö… Perdonen, no quería ser pedante, quiero decir que hasta que no la vea no podré saber si estamos ante un Match Point, La última noche de Bors Grushenko, Diario de un seductor y el larguísimo etcétera o ante Magia en no sé dónde, una película que consiguió que le cogiera manía (por un rato) a Colin Firth, con lo bien que me ha caído siempre.