Y el Betis jugó de rosa

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Andalucía al Día, Betis
Foto Europa Press

Qué tremenda equivocación, Betis. Soy bético de los de manquepierda, jamás me cabreo por el fútbol, no le doy esa importancia, cojo de ejemplo aquella frase, creo que de Valdano, “el fútbol es lo más importante de las cosas que no importan”. No obstante, el Betis sí ha dado un motivo serio para cabrearnos, su camiseta.

Como gesto neutro, si no estuviera rodeado de nada, estaría bien, una forma de visibilizar como otra cualquiera. Lo que sucede es que el mundo del fútbol está rodeado de machismo, y es tanto, que los gestos que traten de buscar la igualdad no pueden ser una mentirijilla. La camiseta del Betis es una condescendencia, algo para salir del paso.

Supongo que el lavado de imagen tras el vergonzoso cántico sobre Rubén Castro y la aún más vergonzosa reacción, que fue inexistente, era necesario, bien, apuesten por ello, pero apuesten de verdad. ¿Por qué, en vez de sacar una camiseta, no abrieron algún tipo de oficina, o destinaron recursos a esta lucha? ¿Qué van a hacer con el dinero que saquen por la venta de la camiseta, que está a 69’95 € en su página web? Este asunto de la camiseta es una muestra muy ejemplificativa de machismo condescendiente, el mismo que usa Alejandro Sanz cuando dice “a un mujer no se le pega” mientras tiene en el mercado una canción que hace franca apología del acoso sexual.

Otra cosa que podrían hacer era apostar verdaderamente por el fútbol femenino o por el deporte femenino en su totalidad. Las condiciones del equipo femenino verdiblanco también dejan mucho que desear, el Betis podría haber dado un puñetazo en la mesa, somos la cuarta o la quinta afición de España, ¿Se imaginan el tremendo revés que supondría que una institución como el Betis se plantara ante la pasividad de la Real Federación Española de Fútbol? ¿Qué pasaría si, en una de estas, el Betis hiciera una verdadera apuesta y dijera ante la televisión que una cláusula era ofrecer partidos de fútbol femenino? El deporte es, quizás, la mayor fábrica de héroes y heroínas que existe en nuestro país, y a pesar de que Carolina Marín sea campeona de todo en bádminton, a pesar del balonmano, de la natación sincronizada, de Mireia Belmonte… La tele es para la última gilipollez de Cristiano Ronaldo. ¿Quieren luchar por los derechos de la mujer? ¡Háganlo de veras! ¡Ustedes son parte importante de una industria capital para crear conciencias!

El Betis siempre fue más que un equipo de fútbol, es una especie de filosofía de vida, sino, con estos resultados, ¿de qué se iba a llenar el campo tantas veces? Esto también tiene que entenderse como una herramienta, si la institución Betis lucha contra la pobreza, contra el machismo, contra el racismo, contra la homofobia, hará más que cualquier discurso en el Congreso.

Les animo, señores de la ejecutiva (no es que no hable en lenguaje de género, es que son todos hombres), a que la apuesta sea sincera, no un reclamo propagandístico y mercantilista. Se les ve mucho el plumero, de hecho cuesta casi 70 eurazos.