¿Que ya se había inventado todo? Pues pilla, ¡ofertas de empleo trampa!

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El neoliberalismo (o neocapitalismo indiferente como me gusta llamarlo) ha hecho cosas flipantes desde mediados del siglo XX hasta nuestros días. Cosas de las que te hacen reír por no matar a nadie y tal, de las que se hacen con cara de mármol y dos cojones. La última, que ya es lo ruin de lo ruin en mi opinión, es la modita esta de las falsas ofertas de empleo enfocadas a jóvenes incautos que están deseando currar de lo que sea. Y como muestra un botón, que no me gusta hablar sin saber. Ahí va la historia de cómo aprendí a no fiarme de una sola oferta de comercial, a las malas y sin quererlo.

Un dia cualquiera veo en el típico portal de empleo una oferta interesante, una empresa de marketing que dice buscar jóvenes para tres puestos: comercial, recepción y publicidad. Me apunto de cabeza con la intención de pillar algo de las últimas dos ofertas. Llego y paso la entrevista. De chaqueta y todo. Y cuando me doy cuenta, por lo visto tengo que pasar una “formación” antes de que vean para donde voy.

Bien, ni formación ni leches. A la hora estaba en El Arahal engañando a viejas para que se cambiaran de compañía cobradora de la luz haciéndome pasar por un trabajador de Endesa con un compañero que “me examinaría”. Un pazguato de estos que no probaba bocata en el recreo porque siempre se lo quitaban, con el traje tres tallas mayor. En agosto. Todo el día, ni pagaban transporte ni comida.

Me aguanto hasta casi la noche y al volver a la oficina (estaba en Nervión) mi examinador dice que me cojan inmediatamente, pero yo al sentarme ante el gerente (un chaval de Torreblanca con un traje hortera y una sonrisa de vender hasta a su abuela) le dejo las cosas claras: que me están haciendo el lío, me he gastado dinero y no pienso trabajar molestando a gente, que quiero saber sobre los otros puestos pero ya. Que me han engañado y no les voy a hacer el trabajo sucio. Me prometieron el oro el y moro, que me pagarían transporte, comida y tal (cosa que rehusé porque deberían de pagárselo a todos no solo a mí) y que al día siguiente sería otra historia.

Al día siguiente fue igual, y además uno de los “jefecillos” cometió un error enorme. Se dejó en mi maletero las copias que, supuestamente, habría que dejarle a los clientes. La letra pequeña vamos. Estaban estafando a todo el mundo: básicamente te hacían el lío y te cambiaban a una cobradora más cara diciéndote todo lo contrario, con una serie de permanencias y restricciones de las que no informaban y que empujarían al cliente, al darse cuenta, a una maraña legal de la que se iban a escapar con un buen agujero en el bolsillo. No volví a aparecer, y resistí la tentación de entrar con mi bate de béisbol en plan Kill Bill. Nunca hubo otros puestos, el plan desde el principio era liar al joven y seducirlo con grandes comisiones para que se chupara la calle y engañara a todo el que pudiera. Y más de uno, por ignorancia o frialdad, se quedó de buena gana que conste.

Pero el motivo por el que escribo sobre esto es porque he visto otro nuevo nivel: nos están bombardeando por las redes sociales. En dos semanas he visto en Facebook empleo en casi todas las grandes superficies del tipo Carrefour. Y cuando entras, ¡sorpresa! Primero regístrate en la página y luego te cuentan…que mandas tu curriculum a la web de la empresa y ya si eso, te llaman. Le acabas de dar dinero, solo con tu visita, a esa web que te anunciaba ese empleo ideal para un veinteañero. Estoy en la mayoría de bolsas de empleo de ese tipo y te digo desde ya que no, no están contratando por norma general.

Hoy la he llegado a ver hasta de una falsa FP. Así te lo anunciaban, con más cara que espalda, siendo un curso de estos de una academia cualquiera sin acreditación oficial ninguna y de pago claro. Se habrán enterado de que ya no hay ni sitio para estudiar gratis en Andalucía y que hay negocio en el tema estudiantil. El rollo es robar a la gente al fin y al cabo, a costa de sus esperanzas.

Cuando los jóvenes son engañados a la hora de querer zambullirse en el mercado laboral, es que el mercado laboral es una mierda grande y seca que se debe de cambiar de arriba a abajo. Pero entonces serias un comunista-anarquista-satánico-destructivo-psicópata de la sociedad. O aún peor, eres un rebelde podemita y por lo tanto no tendrías ni idea de lo que dices. ¿O no?